Dayana Carmona y Astrid Valdés.
Dice una frase que "un maratón se corre con la cabeza y se termina con el corazón", y los participantes de la edición XXXVII del Maratón Internacional Lala la pusieron en práctica el día de ayer.
Los corredores cumplieron más que un objetivo; demostraron su capacidad, perseverancia y preparación. Su esfuerzo diario hasta llegar a este día trajo un resultado que recordarán para la posteridad, una victoria "eterna".
Además de los participantes, sus familias, amigos y hasta desconocidos tomaron las calles de la Comarca Lagunera para ser ese aliciente para quien lo necesitara. Con palabras de aliento, gritos, música y mucha emoción, la gente lagunera demostró ser la mejor porra.




