Uso de la inteligencia artificial exige pensamiento crítico: Tec Saltillo
El uso de la inteligencia artificial (IA) representa una herramienta extraordinaria para facilitar tareas y optimizar tiempos; sin embargo, su aprovechamiento debe ir acompañado de pensamiento crítico para evitar la dependencia tecnológica y la difusión de información falsa o sesgada, advirtió Luis Javier Mora Peña, jefe del Departamento de Sistemas y Computación del Tecnológico Nacional de México, campus Saltillo.
Ante los señalamientos de especialistas sobre los posibles efectos del uso constante de estas tecnologías, e incluso las advertencias sobre los riesgos que podrían representar para la humanidad, el académico consideró que la clave está en aprender a utilizarlas de manera responsable, sin delegar por completo el razonamiento humano.
Explicó que, al igual que ocurrió con la llegada de internet, la inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta cada vez más presente en las actividades cotidianas, particularmente en los ámbitos educativo y laboral.
No obstante, subrayó que estudiantes, docentes y público en general deben contar con los conocimientos necesarios para analizar la información que reciben a través de plataformas como ChatGPT o Gemini, cuestionar su veracidad e identificar posibles sesgos.
Advirtió que aceptar como verdadera toda la información generada por estas herramientas, sin someterla a una revisión, puede llevar a que las personas se conviertan en usuarios dependientes de la tecnología y dejen de cuestionar lo que leen.

Por ello, destacó la importancia de contrastar las respuestas de la inteligencia artificial con los conocimientos propios y utilizarla como un apoyo para el aprendizaje y la toma de decisiones, en lugar de sustituir el razonamiento personal.
En cuanto al impacto ambiental asociado con el funcionamiento de estas tecnologías, particularmente por el consumo de agua y otros recursos naturales que requieren los sistemas de cómputo, Mora Peña señaló que todo avance tecnológico genera efectos ambientales, al menos en sus primeras etapas.
Indicó que el reto consiste en reducir ese impacto en el menor tiempo posible mediante el desarrollo de tecnologías más eficientes, que permitan disminuir progresivamente la dependencia de los recursos naturales.
El académico consideró que el avance de la inteligencia artificial debe ir acompañado de una mayor responsabilidad por parte de sus usuarios y de mejoras tecnológicas que permitan aprovechar sus beneficios sin perder la capacidad de análisis ni descuidar sus consecuencias ambientales.