Van por bombardeo de nubes para estimular lluvias que puedan llenar las presas
Ante el persistente panorama de sequía en La Laguna, autoridades de Coahuila y Durango, junto con empresarios de distintos sectores, avanzan en un proyecto de bombardeo de nubes para favorecer la captación de agua en las presas Lázaro Cárdenas y Francisco Zarco. La inversión estimada asciende a 35 millones de pesos, bajo un esquema tripartita entre gobiernos estatales, iniciativa privada y empresas participantes.
Antonio Gutiérrez Jardón, coordinador del Consejo Regional para la Gestión del Acuífero Lagunero, confirmó que ya existe el compromiso de los gobiernos de Coahuila y Durango para sumarse a la estrategia.
“El avance va muy bien, ya tuvimos reunión con los secretarios de ambos estados y hay voluntad de diferentes sectores para enfrentar la sequía que afecta a la región”, señaló.
El proyecto comenzó a analizarse desde el año pasado y contempla dos etapas, la primera con una inversión aproximada de 13 millones de pesos y la segunda con recursos que alcanzarían los 20 millones. La intención es iniciar los trabajos entre mayo y junio, previo a la temporada de lluvias.
Gutiérrez Jardón señaló que la empresa encargada del procedimiento será la responsable de determinar las fechas exactas de los bombardeos, en función de los pronósticos y estudios climáticos. Además, se ha establecido un esquema de garantía, de manera que si en los primeros meses no se observan resultados, el contrato podría darse por terminado.
La práctica de estimular lluvias mediante bombardeo de nubes ya se ha implementado en estados como Chihuahua, Tamaulipas, Nuevo León y Zacatecas, con el objetivo de mitigar los efectos de la sequía. En La Laguna, la meta es asegurar el llenado de las presas que abastecen a la región y fortalecer la disponibilidad de agua para actividades agrícolas, ganaderas e industriales.
El Consejo Regional para la Gestión del Acuífero Lagunero, conformado hace apenas unos meses, reúne a 22 empresarios de sectores agropecuarios, agrícolas, ganaderos, constructores y desarrolladores, con la finalidad de impulsar soluciones frente a la crisis hídrica.
“La sequía se ha prolongado por varios años y, aunque este ciclo fue un poco mejor que el anterior, sigue siendo insuficiente para las necesidades de la región”, advirtió Gutiérrez Jardón.