Vandalizan iglesia y le cortan la cabeza a figura del santo patrono
La parroquia de San Buenaventura informó que durante la madrugada de este martes la iglesia y la propia imagen de San Buenaventura, santo patrono del municipio y de la comunidad parroquial, fueron objeto de actos de vandalismo cuando se encontraba en el exterior del templo, lo que ocasionó daños de consideración a la figura religiosa.
A través de un comunicado dirigido a la comunidad, la parroquia expresó su pesar por lo ocurrido y señaló que el hecho representa una afectación no solo al patrimonio material, sino también a un símbolo de fe y devoción para los habitantes de San Buenaventura.
La institución religiosa no precisó las circunstancias en que ocurrió el ataque ni informó sobre personas detenidas o denuncias relacionadas con el caso.
San Buenaventura: comunidad lamenta ataque a imagen religiosa
En el mensaje difundido en sus redes sociales oficiales, la parroquia manifestó que el acontecimiento entristece a quienes profesan amor y devoción por San Buenaventura.
Indicó que el daño trasciende el aspecto material al considerar que se trata de una falta de respeto hacia un lugar sagrado y hacia los signos que representan la fe católica.
La comunidad parroquial convocó a los fieles a responder al hecho mediante la oración, pidiendo por la paz, el respeto y la conversión de quienes cometieron el acto vandálico.
Asimismo, solicitó mantener la unidad entre los creyentes y fortalecer la esperanza ante lo sucedido.
La imagen dañada corresponde a San Buenaventura, patrono del municipio coahuilense del mismo nombre, cuya festividad religiosa reúne anualmente a cientos de fieles en celebraciones litúrgicas y actividades tradicionales organizadas por la parroquia y la comunidad.
Llaman a mantener la unidad tras el vandalismo en San Buenaventura
En el comunicado, la parroquia también agradeció las muestras de solidaridad recibidas por parte de la comunidad y exhortó a los feligreses a permanecer unidos como familia parroquial, confiando en que prevalecerán los valores de respeto, caridad y fraternidad.
Hasta el momento no se ha informado si la imagen será sometida a un proceso de restauración ni el monto estimado de los daños ocasionados. Tampoco se han dado a conocer detalles sobre una investigación oficial relacionada con el acto de vandalismo.
El caso ocurre en un contexto en el que diversos templos e inmuebles religiosos del país han reportado afectaciones por robos o actos vandálicos, lo que ha motivado llamados de autoridades eclesiásticas y civiles para reforzar la protección de los espacios destinados al culto y preservar el patrimonio religioso y cultural de las comunidades.