Consciente. Odín valida las emociones y las vive en todo su esplendor. (Cortesía)
“Yo estaba pensando en suicidarme y no lo hice por la obra”, es uno de los testimonios más impactantes que ha recibido el poeta, dramaturgo, actor y director de teatro, Odín Dupeyron, al culminar la función de Veintidós Veintidós, un drama-comedia que presentará el próximo miércoles 15 de abril en el Teatro Nazas de Torreón a las 20:00 horas junto a la actriz Erika Blenher, a quien considera una gran amiga.

Casi 16 años después de su estreno (el 3 de diciembre de 2010), la obra sigue removiendo las emociones más profundas de los espectadores y confrontando realidades sociales.
De hecho, hoy en día, esta puesta en escena resuena con mayor fuerza, ya que aborda el conflicto entre “lo que tú quieres que sea” y “lo que es”, derivando en que “el drama terrible de la vida del ser humano es la poquita tolerancia que tiene a la frustración”, declaró Odín en entrevista exclusiva para El Siglo de Torreón.
En plena era digital, sus declaraciones son sustentadas por las cifras que indican que la baja tolerancia a la frustración es una preocupación creciente:
“Los aparatos móviles brindan una gratificación instantánea, lo cual genera en los niños menor tolerancia a la frustración, irritabilidad, y ello repercute en la plasticidad cerebral, proceso involucrado en la generación de redes neuronales que permiten adquirir habilidades”, señala un comunicado del Instituto Politécnico Nacional con fecha del 26 de octubre de 2025.
Vía telefónica, Odín explicó que la obra, que escribió y dirige, habla sobre decisiones:
“La obra en realidad toma el suicidio como un símbolo para contar lo más importante, que son las decisiones. De cómo las decisiones que tomas te van llevando a la vida que vives. Tú decides con quién te casas, tú decides si te divorcias. Las decisiones que tomas, a veces a la ligera, son las que diseñan tu futuro”.
Según un texto del Dr. Hossein Arsham, profesor distinguido en la Universidad de Baltimore, todos “somos tomadores de decisiones”; no obstante, eso no les augura el éxito por igual.
“La buena toma de decisiones permite vivir mejor”.
Eso aborda Veintidós Veintidós.
A lo largo de 100 minutos, el público conocerá a “Verónica” (Erika Blenher), quien, de acuerdo con la sinopsis, “atraviesa por lo que considera la peor crisis de su existencia, arrastrándola a tomar una drástica decisión”.
“Matarse es una decisión. Es la última decisión que puedes tomar”, narró Dupeyron, cuyo personaje es “ATT”, quien la lleva a reflexionar sobre la consecuencia de sus acciones con el diálogo.
“A través de la plática de estos dos personajes, de esta confrontación que tienen, ella va entendiendo cómo ciertas decisiones la llevaron a la miseria de la vida que tiene”.
De esta manera, la historia se convierte en un vehículo del pensamiento crítico, del cual Odín es un claro defensor.
“Trato de decir al espectador: ¡Cuida tus decisiones, no decidas a la ligera!”.
Y para Dupeyron es válido cambiar de opinión.
“Vamos rediseñándonos con el tiempo, según la experiencia, según el conocimiento. También de eso habla un poco la obra, de cómo no te puedes quedar con lo primero que pensaste que tendría que ser porque luego puedes cambiar”.
INICIOS

Dupeyron recordó que el montaje lo inició al lado de su buen amigo Mauricio Ochmann.
“La obra la diseñé para que fueran dos hombres o dos mujeres en escena o hombre y mujer en escena. Que fuera indistinto”, por lo que después de interpretarla al lado de Mauricio por mucho tiempo, a este lo suplió Luis Ernesto Franco, pero al irse, decidió que ya era tiempo de que “el personaje lo haga una mujer y Erika Blenher es una muy amiga mía, es una excelente actriz. Está conmigo en Lucas y ha estado en muchos de mis proyectos”. Es así como Erika se ha convertido en la actriz que “más tiempo lleva haciendo la obra”.

VIVE TODAS SUS EMOCIONES
El dramaturgo presenta mensajes transformadores en cada uno de sus proyectos; no obstante, entre lo positivo, ¿cómo enfrenta lo negativo?
“Me angustio, me achicopalo, pero después me levanto. Entiendo que son parte de la vida esos momentos de angustia, miedo y de crisis emocional o económica. Existen y no puedes evitar que te peguen”, por lo que el vivirlos no lo limita a detener sus planes.
Ejemplo de esa búsqueda de oportunidades y resiliencia es que durante la pandemia por COVID-19 se adaptó y continuó presentando Veintidós Veintidós en línea.
“La verdad es que lo que hice fue una lectura dramatizada, porque el montar teatro en tele es complicado. Lo que yo quería es que la gente tuviera esta experiencia de lo que dice el texto. Nos fue muy bien porque el texto es muy potente. El texto es fuerte, es liberador. Es una comedia de humor negro, pero con una profundidad que logra hacer que la gente se conecte y se transforme”.
Reconoce que no puede “hacer una promesa de transformación”; es algo incontrolable, pero sí sucede.

Las vivencias diarias siguen inspirándolo y Odín sigue generando nuevos proyectos; declaró que está haciendo un programa llamado En busca de la razón en YouTube. Asimismo, continúa escribiendo. Odín, perteneciente a la familia Dupeyron reconocida como “Dinastía Teatral” por el Centro Mexicano de Teatro de la UNESCO, vive su sueño de pequeño:
“Estoy contento porque yo siempre quise hacer un arte que moviera, porque es el arte que a mí me gustaba de chavito, el que te cimbra, el que te mueve… Es el arte que intenté hacer y, afortunadamente, es el arte que ahora hago. Las historias de la gente que ve mis obras o lee mis libros son impactantes”.