Venta de vapeadores genera mercado negro… y extorsiones
Aunque la venta de vapeadores está prohibida en México, la comercialización de estos dispositivos persiste tanto en plataformas digitales como en algunos negocios establecidos de Saltillo y Ramos Arizpe.
En este contexto, comerciantes que participan en esta actividad denunciaron presuntos actos de extorsión por parte de individuos que se presentan como representntes de autoridades federales.
Los afectados, quienes solicitaron mantener el anonimato por temor a represalias, señalaron que estas personas acuden directamente a los establecimientos donde se ofrecen vapeadores y exigen pagos que van de los 5 mil a los 8 mil pesos para evitar sanciones o procedimientos legales.
Según relataron, tras entregar dichas cantidades reciben advertencias de que una nueva infracción podría derivar en su puesta a disposición de las autoridades competentes, así como en la aplicación de sanciones más severas.
La situación ocurre en medio del endurecimiento de las medidas legales contra la venta de vapeadores en el país. La normativa vigente contempla multas que van desde 100 hasta 200 mil veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización (UMA), lo que representa sanciones económicas que pueden alcanzar varios millones de pesos, dependiendo de cada caso.
Incluso, se legisló a favor de que aquellas personas que comercien con estos artículos, pueden recibir penas desde uno y hasta ocho años de prisión.
Los comerciantes reconocieron que la prohibición no ha eliminado la demanda de estos productos, sino que ha desplazado gran parte de su comercialización hacia esquemas informales y clandestinos.
De igual manera, aseguraron que esta condición ha generado un ambiente propicio para que algunas personas intenten aprovecharse del temor de los vendedores a ser sancionados, aunque de antemano reconocen que venderlos es un delito.