Programa Otro Rollo del 11 de septiembre del 2001 (CAPTURA)
Durante este 25 aniversario de los terribles atentados del 9/11 por parte del grupo terrorista Al Qaeda, en los que murieron miles de personas, las redes sociales se dieron a la tarea de rememorar este trágico suceso, recuperando algunos archivos multimedia que registraron parte de los ataques, así como aquellos reportajes que se hicieron durante ese día.
Un ejemplo de lo anterior, y que ha llamado especialmente la atención entre mexicanos, es la edición del programa de televisión Otro Rollo transmitido aquel 11 de septiembre del 2001, ya que hasta hace unos días no se encontraba disponible en la red; sin embargo, la comunidad dedicada al 'Lost Media' consiguió una copia de dicha transmisión, la cual ya se puede ver en YouTube.
Pero, ¿qué tiene de especial esta edición del programa conducido por Adal Ramones?
A diferencia de la mayoría de las ediciones que se emitieron de Otro Rollo desde 1995 hasta el 2007, la del 11 de septiembre del 2001 mostró una faceta seria y bastante profesional por parte de su conductor Adal Ramones, quien, lejos de su faceta como comediante, informó sobre los lamentables sucesos ocurridos aquel día, además de pedir un minuto de silencio por todas las víctimas que fallecieron en los atentados.
"Hoy, como ustedes saben por las noticias, hubo una gran tragedia y, sobre la enorme tragedia, el pueblo norteamericano está sufriendo. Parece que no existen las palabras suficientes para expresar, ni remotamente, el terrible dolor, la indignación y la enorme tragedia que significa para toda la humanidad. Nosotros, como pueblo mexicano, nos horrorizamos ante este hecho salvaje, y creo que somos los primeros en decir: ¿Qué podemos hacer para ayudar? Nos solidarizaremos y pondremos todo lo que esté en nuestras manos para ayudar a nuestros hermanos y vecinos afectados", dijo Adal al iniciar el programa.
Además, durante todo el programa se compartieron números telefónicos del Consulado de México en Nueva York, así como de las aerolíneas a las que pertenecían los aviones secuestrados, con el fin de que familiares de posibles víctimas pudieran comunicarse.