Este virus es altamente letal.
En un esfuerzo por contener una de las amenazas biológicas más nuevas e intrigantes del mundo, el Ministerio de Salud Pública de Tailandia ha activado controles sanitarios de urgencia en sus principales terminales aéreas, incluyendo los aeropuertos internacionales de Suvarnabhumi y Don Mueang.
La medida surge como respuesta a un nuevo brote del virus Nipah detectado en la región de Bengala Occidental, en la India, lo que ha puesto en jaque la seguridad sanitaria del sudeste asiático.
Un patógeno de alta prioridad y letalidad extrema
El virus Nipah es clasificado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un patógeno de máxima prioridad debido a una característica aterradora: su tasa de mortalidad oscila entre el 40% y el 75%. A diferencia de otras enfermedades virales, para el Nipah no existe actualmente una vacuna ni un tratamiento médico específico.
La infección puede manifestarse inicialmente como una gripe común, pero tiene la capacidad de evolucionar rápidamente hacia una encefalitis mortal (inflamación del cerebro) o problemas respiratorios severos.
Protocolos aeroportuarios: La barrera de los 21 días
Las autoridades tailandesas han implementado el uso de tarjetas de alerta sanitaria para todos los pasajeros provenientes de zonas de riesgo. Los viajeros deben declarar obligatoriamente si han tenido contacto con:
- Murciélagos fruteros, los principales portadores naturales del virus.
- Animales enfermos, especialmente cerdos.
- Personas que presenten síntomas de confusión o convulsiones.
Dado que el periodo de incubación es extenso, se solicita a los pasajeros monitorear su estado de salud durante los 21 días posteriores a su llegada. El Departamento de Control de Enfermedades mantiene habilitada una línea directa las 24 horas para reportar cualquier síntoma sospechoso, como fiebre alta o dolores de cabeza intensos.
Virus Nipah: Prevención ante la falta de cura
La transmisión del virus ocurre principalmente por el contacto con fluidos de animales infectados o por el consumo de alimentos contaminados, como la savia de palma. Ante la ausencia de una cura, Tailandia apuesta por la detección temprana y el aislamiento como las únicas herramientas eficaces para evitar que un caso importado se convierta en una epidemia incontrolable. Esta estrategia de blindaje busca proteger no solo a su población, sino a la estabilidad regional frente a un enemigo invisible y altamente mortífero.