Sede. El evento tuvo lugar en la Sala Magdalena Mondragón del Centro de Convenciones Torreón (CCT).
El canto de Vivir Quintana es cada palabra que ha escrito en sus cuadernos. Es un sonido hecho de papel que alza la voz ante los ojos de los lectores. La reconocida cantante oriunda de Francisco I. Madero, Coahuila, presentó este sábado 9 de mayo su libro autobiográfico Sobre-Vivir para la música (Sexto Piso, 2025) durante la Feria Internacional del Libro Coahuila (FILC).
El evento tuvo lugar en la Sala Magdalena Mondragón del Centro de Convenciones Torreón (CCT). En punto de las 19:00 horas, la cantante apareció acompañada de su editora, Gabriela Rochín. Frente a ella, los ventanales de la sala le mostraron el desierto del paisaje lagunero: un cielo despejado con los cerros de fondo. Entonces confesó que ese paisaje le canta una nostalgia que la habita.
"Hay una canción que cantaba Chavela (Vargas) y otros artistas, de que uno nunca debe volver al lugar donde fue feliz. Pero yo sí creo que hay que volver al hogar donde fuimos felices, donde aprendimos, donde nos inspiramos, pero sobre todo donde nos conocimos, donde aprendimos a ser y donde aprendimos a resistir. Creo que estos paisajes desérticos, a la gente que hemos vivido aquí, que somos de aquí, nos han enseñado a estar fuertes a pesar de las tempestades".
Vivir Quintana habló sobre el origen de su libro, el cual se divide en tres capítulos que representan las tres ciudades donde ha residido: Francisco I. Madero, Saltillo y Ciudad de México. Su proyecto literario nació hace tres años, donde llevó sus libretas personales a una sesión fotográfica. Esas hojas guardaban años de escritura. No importa el sitio donde vaya, la artista siempre carga una libreta.
"Mi mánager me dijo: 'Yo creo que estas libretas son un libro; deberías escribir un libro'. Yo me reí nada más y le dije que tal vez un día".
Y ese día llegó. Vivir Quintana decidió intentarlo y fue acompañada en la edición por Gabriela Rochín. El proceso duró alrededor de año y medio. La cantante aprovechaba los tiempos muertos en sus viajes para capturar un pensamiento, ponerle orden a las letras, estructurar alguna frase. Torreón es la quinta ciudad donde el libro se presenta, luego de haber estado en escenarios tan importantes como la pasada Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FILC).
Entre el público asistente a la presentación hubo seguidoras de la cantante, pero también familiares y algún que otro conocido y viejo amigo de su natal Francisco I. Madero, ciudad donde Vivir Quintana comenzó a cantar en la Plaza Hidalgo con una guitarra rota, de cuerdas duras, pero con mucha alma.
"Siento que me arrancaría a llorar, nomás de ver a esa niña, de verdad. Pero le diría que no se preocupe tanto por cómo la ve el mundo, sino que se preocupe más por cómo se ve ella misma".
Al final de la presentación, Vivir Quintana cedió el micrófono al público. Todas las que tomaron la palabra fueron mujeres, quienes le compartieron su experiencia Canción sin miedo, la cual se ha convertido en el himno de la lucha feminista en América Latina.
"Te soy honesta, no pensé que fuera a pasar lo que ha sucedido con esta canción. Cuando la hice, fue un pedido de una amiga que quiero mucho, que se llama Mon Laferte. Ella me decía que si tenía canciones que hablaran de feminicidio, porque había escuchado unos corridos que yo había hecho de mujeres que estaban o estuvieron privadas de su libertad física por defenderse de su agresor. Me dijo: 'Yo creo que tú tienes canciones que hablan de feminicidio. Le dije: 'Fíjate que no, porque es un tema que me duele mucho y no he logrado ponerlo en palabras'".
No obstante, Vivir Quintana escribió la canción en su natal Francisco I. Madero. Volvió a buscar la nota periodística sobre el feminicidio de su mejor amiga de Saltillo. Soltó la pluma, rasgó la guitarra y cantó con las voces de muchas.