Años clave. I. En 2026 se revisa el Tratado de Comercio México-Estados Unidos-Canadá o T-MEC. En 2025 un factor internacional que afectó para el arribo de nuevas inversiones a la Comarca Lagunera, en las cuencas centrales del norte de México, fue la constante amenaza de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, con imposición de aranceles a diferentes sectores económicos. 1994 marcó el inicio del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y de la gran expansión maquiladora en esta vasta región entre Coahuila y Durango. Antes, las maquiladoras de ropa habían atravesado 30 años de manufacturas de baja producción y mercadeo, en condiciones de insalubridad y sobreexplotación de la fuerza de trabajo, principalmente de mujeres, con los salarios más bajos del país. Bajo el nuevo modelo, neoliberal, en el que se conjuntaban la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial (SECOFI) y el Banco de Comercio Exterior (Bancomext), el gobierno de Carlos Salinas de Gortari echó a andar -en marzo de 1994- el ambicioso plan de industrialización dependiente de mercados de Estados Unidos denominado Proyecto Maquilador Laguna 2000.
El empresario propietario del Grupo Libra S.A. de C.V. fue el contacto clave, vinculado a mercados estadounidenses de ropa, que exploró oportunidades y encauzó el apoyo del gobierno a la promoción de nuevas maquiladoras que, aprovechando la crisis del campo lagunero, involucró a comunidades ejidales en la industria del vestido.
Una parte del negocio consistía en que los campesinos ejidatarios pusieran las Acciones T -Tierra y Trabajo-, el empresario pondría la experiencia administrativa y el contacto con el mercado estadounidense; el gobierno de Salinas de Gortari, a su vez, facilitaría tanto el crédito del Bancomext y los trámites legales ampliados por el TLCAN y la reforma al artículo 27 constitucional recién firmados.
A las trabajadoras, familia de ejidatarios, se les decía que en número de 120 por maquiladora serían propietarias de la fábrica en un plazo de siete años, cuando acabaran de pagar el dinero prestado del Bancomext.
Las obreras, por tanto, al ser "trabajadoras accionistas" en vías de convertirse en propietarias o patronas, no tendrían derechos laborales sino quedarían -según los artífices del proyecto- fuera del Seguro Social y de la Ley Federal del Trabajo; y en el caso de conflictos, imposibilitadas de acudir a las Juntas de Conciliación y Arbitraje.
Surgieron en la primera etapa las maquiladoras con el nombre del ejido: California 2000, Venecia 2000, Esmeralda 2000, 21 de Marzo 2000, Pedriceña 2000, J. Agustín Castro 2000, General Calixto Contreras 2000, Francisco R. Serrano 2000, La Unión Siglo XXI y 1° de Mayo Año 2000; todas sociedades anónimas ubicadas en Gómez Palacio, Lerdo, Cuencamé, Peñón Blanco, Guadalupe Victoria y hasta en Pánuco de Coronado, Durango; pero también en Torreón y San Pedro de Las Colonias, Coahuila.
Bajo ese esquema se producía en 1994 para las marcas K-Mart, Target, Mervin's, Sara Lee (Knith Products), Williamson-Dickies en tales maquiladoras de La Laguna; año uno del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
El antecedente fueron dos proyectos piloto salinistas: uno en el ejido León Guzmán, Durango, y otro en el ejido colectivo Batopilas, de Francisco I. Madero, Coahuila.
Antes, existió en 1991 un fracaso rotundo del salinismo maquilador en La Laguna.
Resulta que desde el programa federal Mujeres en Solidaridad, integrado a la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), una fracción del salinismo quiso incursionar solo en la promoción de fábricas de ropa y talleres de costura entre pequeños y aislados grupos de mujeres en cuatro municipios de La Laguna de Durango, pero ninguno de esos proyectos cumplía mínimamente los objetivos para los que fueron creados.
El caso más impactante se encontraba en Ceballos, de Mapimí, Durango, donde la pretendida fábrica se encontraba totalmente abandonada, incluso su mobiliario y equipo.
En cuatro localidades rurales más, las mujeres "beneficiadas" con estas plantas trabajaban a la deriva, a muy baja intensidad o a punto de cerrar.
Era el caso de los talleres de ropa en San Martín, de Gómez Palacio, en Villa Nazareno y Francisco Villa, de Lerdo, y en Veinte Amigos, de Simón Bolívar, Durango.
Lejos de cumplirse quedaron los objetivos salinistas de organizar en La Laguna con fondos federales potentes grupos de mujeres que como sujetos sociales y transformadores de su realidad encabezaran la lucha contra el desempleo, se arraigaran a sus comunidades evitando la migración, generaran un desarrollo comunitario integral que al abatir la pobreza extrema y la inequidad mediante proyectos productivos o de servicios elevaran los niveles de salud, educación, alimentación, vivienda e ingresos de los grupos marginados, según rezaba la novedosa Metodología de Planeación Participativa de Mujeres en Solidaridad.
El programa prometía que las mujeres rurales autoconducirían y tendrían propiedad absoluta de fábricas y talleres de ropa en un proceso que coincidía con el plazo que el gobierno salinista fijaba para la recuperación de la inversión, de por sí perdida.
En 1994 tales proyectos estaban prácticamente abandonados.
El 11 de marzo de ese '94 se presentó a Salinas el multimillonario Plan Maquilador Laguna 2000.
Dijo el estratega principal, director general del Grupo Libra: "Con estas plantas sentamos las bases del México del siglo XXI, al crear industrias en los ejidos, arraigar a los campesinos a sus comunidades, elevar el nivel de ingresos económicos en la zona, penetrar y lograr el reconocimiento de sus productos en los mercados internacionales, promover el trabajo de equipo y organización y crear un nuevo concepto de empresario mexicano".
"Con esto se demuestra que el campesino mexicano también puede ser exitoso".
Con el TLCAN, La Laguna entra al primer mundo, decían.
En febrero de 2026, Yo río libre cumple 9 años de vida.
@kardenche