Yolanda Andrade enfrenta la ELA con serenidad y define su última voluntad
Lejos del hermetismo y con la franqueza que la caracteriza, Yolanda Andrade decidió romper el silencio sobre el momento que atraviesa tras ser diagnosticada con Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA).
La enfermedad, de carácter neurodegenerativo y sin cura hasta ahora, ha modificado su rutina, su energía y su perspectiva, pero no su determinación de mantenerse activa mientras le sea posible.
Su reaparición en los foros de Montse & Joe no pasó desapercibida. Frente a cámaras y reporteros, habló con naturalidad sobre el desgaste que le provocan los estudios clínicos, los tratamientos y la medicación.
El cansancio, admitió, es una constante; sin embargo, también dejó claro que volver al programa le representa un impulso anímico importante.
Más que centrarse en el temor, Andrade ha optado por enfocarse en lo que aún puede hacer.
Señaló que seguirá asistiendo al programa mientras conserve la capacidad de desplazarse y comunicarse, pues considera que mantenerse en contacto con el público y su equipo la fortalece emocionalmente.
En este contexto, la conductora también evocó la memoria del productor Pedro Torres, quien enfrentó el mismo diagnóstico. Su fallecimiento, explicó, le hizo dimensionar la naturaleza impredecible de la ELA y la manera distinta en que evoluciona en cada paciente.
Con serenidad, Yolanda confirmó que ya ha sostenido conversaciones privadas sobre su última voluntad. No se trata, dijo, de anticipar el final, sino de asumir con responsabilidad su realidad. Su prioridad hoy es vivir con plenitud, ordenar sus decisiones y mantener claridad sobre lo que desea, mientras continúa aferrada a cada oportunidad de seguir presente.