Hace un par de días estaba en mi sala revisando mi agenda y caí en cuenta de que mis días estaban llenos de pendientes: comprar los regalos de Navidad, cumplir con compromisos, asistir a eventos de cierre de año, posadas… y, sin darme cuenta, empecé a sentir ansiedad. En cuanto noté ese acelere interno, hice lo que llevo años enseñando: respiré.
¿POR QUÉ DICIEMBRE NOS ACELERA?
No sé si es el cansancio acumulado del año, las ganas de ya cerrarlo o el exceso de compromisos sociales y familiares. Tal vez sea la presión de "cumplir con todo". Sea lo que sea, diciembre suele convertirse en un mes de tensión y prisa, cuando en realidad la temporada nos invita a lo contrario: a ir hacia dentro, a bajar el ritmo.
A veces la gente piensa que por hacer yoga siempre estoy relajada, y la verdad es que no es así. Yo también me acelero, me saturo y me tenso. Lo que sí tengo a mi favor es que cuento con herramientas valiosas, especialmente la respiración. Y es justo lo que he estado practicando estos días: más pausas para respirar y reconectar con la calma. Hacer una pausa y respirar conscientemente nos devuelve a nuestro centro. Suspende por un momento la prisa, nos ayuda a regular el sistema nervioso y nos trae de vuelta al momento presente.
Tal vez no podamos controlar lo externo -el tráfico, los pendientes, los compromisos-, pero sí podemos controlar la manera en que respiramos. Una respiración sencilla que ayuda a entrar en calma rápidamente:
Respiración 4-6
Inhala por la nariz en 4 tiempos
Exhala por la nariz en 6 tiempos
Repite 3 veces
"Ojalá que este diciembre respires más… y corras menos."
Te invitamos a seguir nuestras redes sociales en Facebook como Vibremos Positivo, en Instagram como @jorge_lpz, @vengavibremospositivo, @elena.saenzg y @equilibriaroom. Escríbenos a jorge@squadracr.com.