Dicen que el agua es esencial para la vida, que dormir bien es clave para la salud… pero curiosamente nadie habla lo suficiente de otro elemento indispensable para la supervivencia femenina: las amigas con las que puedes platicar y desahogarte sin filtro.
Porque, seamos honestas: una mujer sin amigas es como un celular sin WhatsApp… funciona, pero algo muy importante está fallando.
Y es que tener una amiga AMIGA es como ir a terapia, y no me mal entiendan; ir a terapia es maravilloso, sí. Pero una buena sesión con amigas tiene beneficios inmediatos:
No hay cita previa.
No hay reloj marcando la hora.
Puedes llorar, reír, exagerar y repetir la misma historia cinco veces sin que nadie te cobre extra.
Además, las amigas saben exactamente quién es ese del que hablas aunque no digas su nombre. Eso, científicamente, es oro puro.
Con amigas de verdad no tienes que fingir que todo está bajo control. Puedes decir:
"Estoy cansada", "Ya no puedo más", "Quiero desaparecer tres días",
o el clásico: "Necesito que me escuches, no que me soluciones".
Las amigas entienden que desahogarse no es quejarse: es vaciar la olla antes de que explote.
Una verdadera amiga sabe traducir el complicado lenguaje que tenemos las mujeres (cosa que ningún hombre sabe hacer); ella sabe exactamente qué quieres decir cuando dices:
"Estoy rara".
Una amiga escucha: "Estoy saturada, hormonal, sensible, cansada, decepcionada y necesito chocolate".
Las amigas son traductoras oficiales del caos emocional. Ellas te ayudan a ponerle palabras a lo que sientes cuando tu cerebro solo grita "AAAAAA".
Con una verdadera amiga puedes llorar hasta que tengas que limpiarte la nariz a moco tendido, y es que nada sana más que llorar juntas… y luego reírse de lo mismo.
Las amigas convierten tragedias en anécdotas, dramas en chistes internos y crisis existenciales en frases como: "Bueno, mínimo ya aprendimos". Ese tipo de conclusión no se consigue sola frente al espejo.
Y lo más importante: una amiga real te recuerda quién eres aun cuando tú ya lo olvidaste. Porque no me dejarán mentir, hay días en los que una se siente muy poca cosa, y entonces aparece una amiga que te dice:
"¿Te acuerdas de todo lo que has superado?"
"¿Te das cuenta de lo fuerte que eres?"
"¿Estás loca? Tú puedes con esto y más".
Las amigas son esa memoria externa que te regresa la confianza cuando la extraviaste.
Tener amigas con quienes hablar, reír, llorar y desahogarte no es chisme ni debilidad. Es salud emocional, equilibrio mental y amor propio compartido. Y es un lujo que no muchas personas tienen.
Así que si hoy hablaste con una amiga y te sentiste más ligera… felicidades, acabas de hacer algo muy bueno por tu bienestar.
Y si no… manda el mensaje. Ella también lo necesita.
Te invitamos a seguirnos en nuestras redes sociales, en Facebook como vibremospositivo, en Instagram como @jorge_lpz, @vengavibremospositivo y @yad.rajamim. Escríbenos a jorge@squadracr.com.