¿Asegurar su futuro educativo?
El costo de las universidades en México ha sufrido un incremento significativo con el paso del tiempo, superando incluso la inflación general del país, razón por la que el gasto en educación superior es uno de los rubros con mayor crecimiento en el gasto familiar.
En este punto, los seguros educativos aparecen como una de la amplia variedad de herramientas financieras que buscan garantizar el futuro universitario de los más pequeños del hogar a fin de aligerar el impacto económico.

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Estrategias educativas que hacen la diferenciaSeguro educativo
Es un producto financiero diseñado con el fin de garantizar el pago de la educación de los hijos a través de un ahorro programado o primas periódicas con el propósito de asegurar una suma de dinero que se entregará al beneficiario para financiar su educación en el futuro.
El compromiso de pago permanece hasta que el o la menor alcance entre 18 a 22 años, según el plan, la institución y la decisión de los padres. Si bien la prima anual puede tener incrementos, a la par aumentará el importe de la mensualidad que reciba el o la beneficiaria al recibir el seguro educativo.
La garantía de los estudios superiores aplica aún cuando los padres o tutor fallezcan o no aporten los recursos económicos por invalidez a causa de enfermedad o accidente. Lo anterior sucede si se cuenta con una cobertura llamada exención de pago de primas, donde automáticamente queda pagado el seguro y el menor recibe la suma asegurada al cumplir la edad pactada en el contrato.

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Los papás pueden acompañar este proceso desde el hogar, promoviendo la autenticidad¿Cuándo contratarlo?
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) sugiere que, de ser posible, se contrate a temprana edad, puesto que “entre más pequeño se empiece, el seguro será más barato”.
Entre otras recomendaciones, la Condusef detalla que es mejor no alterar la información que se proporciona a la aseguradora al momento del llenado de la solicitud, ya que puede ser motivo de que se rescinda el contrato. En suma, no se debe firmar ninguna solicitud en blanco y es necesario comparar el costo y beneficios de varias alternativas, leer bien las condiciones generales, aclarar dudas y verificar que cumpla las expectativas de asegurar la educación superior.
Es crucial verificar que se trate de una institución debidamente establecida en el país, pues de no ser así, las leyes nacionales no protegerán a quien contrató el seguro. De la misma forma, debe corroborarse que los agentes con quienes contratará la herramienta financiera cuenten con cédula expedida por la Comisión Nacional de Seguros y Finanzas. Una vez que se contrate, solicite siempre el recibo expedido como constancia del pago de la prima.