Conagua admite colapso del sistema de vigilancia y reconoce vacío de datos en concesiones de agua
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) reconoció ante un juzgado federal que el sistema actual de vigilancia de concesiones de agua subterránea está prácticamente colapsado.
En minutas entregadas como parte del cumplimiento de la sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para proteger el Acuífero Principal de la Región Lagunera, la autoridad admitió que menos del 1 por ciento de las 379 mil concesiones existentes en el país cuenta con medición efectiva monitoreada.
La propia Conagua calificó esta cobertura como “insignificante” y señaló que el esquema vigente de autodeclaraciones y bitácoras en papel constituye una fuente de irregularidad masiva que no genera datos confiables para la administración del recurso. El reconocimiento institucional confirma lo que organizaciones civiles y los quejosos han sostenido durante año, en cuanto a que sin medición obligatoria y efectiva no hay gestión sustentable posible.
Las minutas revelan que el sector agrícola, responsable de consumir el 70% del agua, se encuentra “despreocupado” por medir su extracción. Mientras no exista un medidor telemétrico que compruebe excesos de volumen, no hay pago de derechos ni sanciones efectivas. Conagua reconoció que este esquema genera incentivos perversos que favorecen la extracción descontrolada, al tiempo que subrayó que la medición agrícola es vital para el balance hídrico, aunque se trate de un tema políticamente sensible.

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El acuerdo judicial coloca bajo supervisión directa cada decisión de ConaguaLa Subdirección General de Administración del Agua admitió que el sistema de vigilancia actual ha fracasado. El uso de bitácoras de papel y autodeclaraciones fue duramente criticado, pues no produce datos brutos confiables. “El fracaso de la buena fe” fue una de las expresiones utilizadas en las reuniones, evidenciando que la falta de información sólida ha derivado en una crisis de gobernanza del agua.
La Subdirección General Jurídica de Conagua presentó los antecedentes y el propósito de la nueva Norma Oficial Mexicana (NOM), que busca crear instrumentos vinculantes para sancionar y fiscalizar la extracción de agua subterránea. Se aclaró que no se trata únicamente de elevar la Norma Mexicana NMX-179 a rango de NOM, sino de construir una norma específica y funcional.
La propuesta incluye focalizar la obligación en grandes consumidores para evitar que los costos hagan inoperable la norma en pequeños productores o usuarios domésticos. El objetivo es que la NOM sea aplicable, efectiva y capaz de cerrar el vacío legal que ha permitido la sobreexplotación del acuífero.
El reconocimiento de Conagua confirma la validez de la exigencia ciudadana y judicial en términos de que sin medición telemétrica obligatoria no habrá forma de detener la sobreexplotación del Acuífero Principal de La Laguna. En este sentido, la creación de la NOM no sería solo una medida técnica, sino una condición indispensable para garantizar el futuro hídrico de la región y el derecho humano al agua.