(AP)
Un migrante mexicano de nombre José Mejía Hernández está demandando una investigación contra agentes de Inmigración en Estados Unidos, luego de sufrir una agresión que le provocó hemorragia cerebral.
Medios de EU y México reportaron que Mejía Hernández fue presuntamente agredido por agentes del ICE, quienes le provocaron la hemorragia. El ataque ocurrió el pasado 11 de agosto cuando iba en camino al trabajo en el estado de Virginia, cuando comenzó a ser perseguido por dos agentes quienes lo detuvieron y luego comenzaron a golpearlo, aplicándole también una pistola eléctrica.

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Entre enero y abril de 2026 se registraron 821 personas muertas o desaparecidas en el Mediterráneo CentralLa agresión le llevó a ser hospitalizado, siendo monitoreado por agentes del ICE en todo momento, privándole de tiempo con sus médicos quienes también evitaron informarle de la gravedad de sus lesiones, desde las cuales presentaba confusión. Para agravar la situación, ni durante su captura ni en su hospitalización se intentó informar a su familia de su paradero.
Debido a que luego se le condicionó su liberación a un monitor de tobillo, no pudo someterse a exámenes médicos más intensos para conocer su estado de salud, mientras mantiene síntomas de una herida cerebral traumática, según su abogado.

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El medio Huffpost solicitó una actualización del caso al Departamento de Seguridad Nacional, el cual evitó responder de inmediato este martes, sin embargo a N+ Univisión, ayer lunes le respondió que Mejía Hernández trató de huir de la detención, lo que “obligó” a los agentes a utilizar la fuerza y tras su arresto lo trasladaron a un hospital.
La versión del Departamento añade que el hombre ingresó a Estados Unidos en 2006, siendo luego arrestado y enviado de regreso a México, sin embargo volvió a cruzar a EU en 2008 y en 2020 fue condenado por embriaguez pública, lo cual no es un delito violento ni ligado al narcotráfico, siendo liberado con un GPS mientras espera el resultado de su proceso de deportación.
Desde el inicio de la nueva administración del presidente Donald Trump, las direcciones contra migrantes se han posicionado como una persecución contra criminales de delitos mayores, deteniendo a “lo peor de lo peor”, aunque un análisis por el centro de pensamiento Cato Institute encontró que hasta octubre de 2025, un 73 por ciento de ellos no tenían acusaciones criminales, la mitad de ellos no tenían acusaciones criminales o cargos pendientes; y sólo un 8 % tenía una acusación de crimen violento o contra la propiedad.
La organización TRAC Immigration tiene reportadas hasta el 11 de julio a 65 mil 765 personas detenidas por ICE, con 70 % de ellas sin cargos criminales y del otro porcentaje muchos tienen delitos menores como faltas a la ley vial.
