Estados y municipios deben asumir operación de Agua Saludable antes de diciembre: Conagua
El reto inmediato de Agua Saludable para La Laguna es consolidar un esquema de operación conjunta entre los gobiernos de Coahuila y Durango, junto con sus municipios, antes de que termine el año.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) aseguró que no puede mantener la operación de manera aislada pues su papel es construir, no administrar de forma permanente.
Además, por el suministro de agua potabilizada desde diciembre a la fecha, los organismos operadores ya acumulan una deuda de aproximadamente 120 millones de pesos.
Juan Gabriel Riestra Beltrán, director del Organismo de Cuenca Cuencas Centrales del Norte de Conagua, explicó que la administración del sistema se definirá a través de un consejo operador colegiado, no encabezado por una sola entidad, sino integrado de manera plural.
La meta es que este organismo quede formalmente constituido en diciembre, aunque originalmente se había planteado para julio. La solicitud del gobierno de Coahuila de extender el plazo hasta tres años fue descartada por Conagua, al considerarse inviable para la sostenibilidad financiera y técnica del proyecto.
Agua Saludable está diseñado para beneficiar tanto a Durango como a Coahuila. El primero recibirá el 40 % del volumen, mientras que el segundo concentrará el 60 %.
En Durango, municipios como Lerdo, Gómez Palacio, Bermejillo y Tlahualilo ya muestran avances significativos. En este último, la cobertura alcanza el 100 % de los ejidos, mientras que Bermejillo no solo cuenta con agua en la cabecera, sino también en comunidades rurales intermedias.
“Incrementamos de 30 a 45 puntos de entrega porque los ejidos para nosotros son primordiales”, subrayó Riestra, al remarcar que la visión del organismo es garantizar que la zona rural tenga acceso al mismo nivel de agua potable que las ciudades.
La incorporación de más tomas y puntos de entrega refleja la prioridad de atender a comunidades históricamente marginadas.

VER TAMBIÉN Agua Saludable, la potabilizadora que convierte agua del río Nazas en una sin arsénico para La Laguna
La potabilizadora del Nazas costó 14 mil millones de pesos, su construcción tomó cuatro años y es la tercera más grande del paísUno de los temas más sensibles es el precio del agua. Riestra detalló que el costo por metro cúbico oscila entre 2.4 y 2.5 pesos ya potabilizado y entregado en los puntos de distribución, aunque aclaró que no se trata de un cobro directo a los hogares, sino a los organismos operadores.
“Hay que tener cuidado porque muchas veces les doy un número y dicen ‘me van a cobrar 3 pesos en mi casa’. No es así”, puntualizó.
Con los derechos de agua que rondan entre 70 y 90 centavos por metro cúbico, se han suministrado cerca de 50 millones de metros cúbicos, lo que equivale a unos 120 millones de pesos.
Este monto, que debería ser cubierto por los municipios y estados beneficiados, aún no ha sido liquidado, pero indicó que se mantienen pláticas al respecto.
La Conagua no se hará cargo de la operación de las plantas
El funcionario fue enfático al señalar que Conagua no puede hacerse cargo de la operación una vez entregadas las plantas y la infraestructura.
“La Comisión Nacional del Agua construye, no opera. Si nos entregaran mañana la planta, ya no podríamos hacernos cargo”, advirtió.
Por ello, la creación del organismo operador paraestatal es indispensable. Este ente deberá integrar a los estados y municipios, con participación de Conagua, pero sin que sea un organismo federal.
La demora en su constitución responde a la necesidad de lograr acuerdos políticos y administrativos. Durango y Coahuila han sostenido reuniones con la dirección general de Conagua para definir los términos de la transición.
“No podemos estar peleando quién encabeza el organismo, tenemos que integrarnos”, insistió Riestra.
El proyecto contempla 325 kilómetros de tubería, cuyo llenado se realiza de manera gradual para evitar riesgos de ruptura y pérdidas graves. La meta es que, para finales de este año, el organismo operador esté funcionando y pueda asumir la administración plena del sistema. De lo contrario, se corre el riesgo de un vacío económico y operativo.