Descubre por qué el SAT puede solicitarte una auditoría
Durante agosto de 2026, los contribuyentes mexicanos deben prestar especial atención a sus declaraciones, facturas y movimientos financieros. El Servicio de Administración Tributaria (SAT) mantiene mecanismos de fiscalización orientados a detectar posibles inconsistencias y operaciones que puedan representar riesgos para el cumplimiento de las obligaciones fiscales. Una revisión no significa necesariamente que exista una irregularidad, pero determinadas conductas pueden aumentar las posibilidades de que la autoridad solicite información o inicie una auditoría.
¿Qué conductas pueden llamar la atención del SAT?
Uno de los principales focos está puesto en los esquemas de facturación ilícita. Las operaciones con empresas que emiten comprobantes falsos o que simulan servicios y pagos de nómina pueden generar alertas. Por eso, es fundamental verificar que los proveedores y las transacciones realizadas sean reales y puedan comprobarse para no tener problemas con el SAT.
Otro factor que puede despertar sospechas y promover auditorías son las pérdidas fiscales constantes. Reportar resultados negativos de manera recurrente puede llevar a la autoridad a revisar si existe una justificación económica válida o si las cifras declaradas coinciden con la actividad del contribuyente.
También es importante prestar atención a las deducciones fiscales. Incluir gastos simulados, presentar comprobantes que no corresponden a actividades reales o superar los límites establecidos por la legislación puede derivar en una revisión.

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Antes de escribir el concepto de una transferencia, debes conocer qué palabras pueden activar alertas en los sistemas de monitoreo bancario y qué hacer si una operación es revisada.La omisión de ingresos es otra de las situaciones que el SAT puede detectar mediante el cruce de información. No declarar la totalidad de los recursos obtenidos, ya sea por una persona física o moral, puede generar diferencias entre los ingresos registrados y los datos disponibles para la autoridad.
Asimismo, el uso excesivo o indebido de estímulos y beneficios fiscales puede convertirse en un elemento de auditoría cuando se utiliza para reducir artificialmente la carga tributaria.

Importaciones, trabajadores y movimientos financieros bajo revisión
Las empresas también deben cuidar la relación entre sus compras, importaciones y ventas. Un desfase importante en la cadena comercial, como adquirir mercancías por determinados montos y posteriormente declarar operaciones de venta que no guardan relación con esos valores, puede generar cuestionamientos.
En materia de comercio exterior, las autoridades pueden prestar atención a importaciones declaradas con valores considerablemente inferiores a los del mercado, así como al incumplimiento de regulaciones y restricciones no arancelarias.
Los patrones, por su parte, deben cumplir correctamente con las retenciones de impuestos de sus trabajadores. No enterar al SAT las cantidades correspondientes puede derivar en consecuencias fiscales.

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Oficina Móvil se trasladará al municipio de CuencaméOtro punto de vigilancia son las operaciones internacionales. La triangulación de recursos mediante jurisdicciones de baja imposición fiscal puede ser revisada cuando existen elementos que hagan sospechar de una estrategia destinada a ocultar ingresos o disminuir indebidamente el pago de impuestos.
Finalmente, también pueden llamar la atención las solicitudes de devoluciones de impuestos que no corresponden legalmente y aquellos contribuyentes cuya tasa efectiva de impuestos se encuentre considerablemente por debajo del promedio de su sector sin una explicación que lo justifique.
Para evitar problemas, lo recomendable es conservar documentación que respalde cada operación, revisar las declaraciones antes de presentarlas y mantener actualizada la información fiscal. Una contabilidad ordenada permite responder con mayor facilidad ante cualquier requerimiento del SAT y reducir el riesgo de inconsistencias.