La inseguridad en Michoacán volvió a impactar las exportaciones de aguacate hacia Estados Unidos.
La salida preventiva de inspectores estadounidenses y la consecuente interrupción de nuevas certificaciones ocurren en medio de la alerta emitida ayer por la Embajada de Estados Unidos, derivada de los bloqueos carreteros, incendios de vehículos y actividad criminal registrados tras operativos contra líderes delictivos en la entidad.
La advertencia diplomática se activó luego de la captura de Alfonso Fernández Magallón, "Poncho" o "La Quiringua", identificado como líder del Cártel de Los Reyes.
Su detención desató narcobloqueos y quema de unidades en Los Reyes y Peribán, por lo que la embajada advirtió que la violencia podía escalar y pidió a sus ciudadanos evitar desplazamientos por la región.
Aunque la medida del Gobierno estadounidense es preventiva y no deriva, hasta el momento, de una agresión directa contra los supervisores, su retiro impide autorizar nuevos embarques desde Michoacán, ya que el fruto destinado a Estados Unidos requiere la revisión en campo del personal del Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal (APHIS, por sus siglas en inglés).
El episodio revive dos crisis anteriores en las que amenazas y agresiones contra inspectores paralizaron temporalmente el comercio del llamado "oro verde".
En febrero de 2022, Estados Unidos suspendió las inspecciones después de que un oficial de sanidad vegetal recibió un mensaje intimidatorio en su teléfono oficial mientras trabajaba en Uruapan, tras haber rechazado un cargamento.
La pausa comenzó el 11 de febrero, en vísperas del Super Bowl -uno de los periodos de mayor consumo de aguacate en el país vecino-, y se prolongó durante una semana.
Washington condicionó la reanudación a la aplicación de medidas adicionales de seguridad para proteger al personal del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), en coordinación con autoridades federales mexicanas y productores.
Dos años después, en junio de 2024, la violencia volvió a frenar las revisiones de aguacate y mango.
En esa ocasión, dos empleados del USDA quedaron atrapados en una protesta en la comunidad de Aranza, municipio de Paracho; fueron retenidos durante varias horas y su vehículo fue vandalizado.
Tras el incidente, el USDA suspendió nuevamente las actividades en Michoacán.
La interrupción duró varios días hasta que ambos gobiernos y la industria agropecuaria acordaron nuevos protocolos de protección para el desplazamiento del personal en las zonas productoras.
Por el caso, el Gobierno de Estados Unidos suspendió sus actividades en Michoacán debido a una amenaza contra sus intereses en la entidad, informó la Embajada norteamericana en México.
La medida frenó los trabajos del personal encargado de supervisar la exportación de aguacate, por lo que se paralizaron las verificaciones en empaques y se pausó la autorización de envíos de fruta hacia el mercado estadounidense.