Hemos sido testigos de los cambios de conducta de las personas hacia los animales en general, y con las mascotas en particular.
Antes, una mascota, ya sea perro o gato, sólo la teníamos como guardián o para ahuyentar a los ratones, y comían, por lo general, las sobras de comida de la casa.
En la actualidad, el apego a las mascotas es tal que muchas veces llegan a ser tratadas como personas y, en otras ocasiones, aún mejor.
En una plática con la psicóloga Cristina Blanco Sanches, sobre esta conducta, coincidimos en que este cariño, muchas veces desmedido, se debe a vacíos afectivos de la humanidad en general y que, por fortuna, estos se complementan con la compañía fiel y desinteresada de nuestras mascotas.
Explicado de otra manera, podríamos decir que nuestro perro o gato es un amigo perfecto, que nos escucha, nos protege, nos acompaña y sólo ve en nosotros cualidades y ningún defecto; por tanto, toda su energía y cariño hacia nosotros la demuestra intensamente con el fin de llamar nuestra atención y así afianzar los vínculos de amistad (amo-mascota).
Creo que este tipo de relación amo-mascota es beneficiosa, puesto que nos ayuda a las personas a desfogar todas las presiones de la vida diaria, y además, este sentimiento de cariño y responsabilidad ayuda también a los niños en su relación con los demás, así como a perder sus fobias hacia los perros de otras personas y mejorar sus lazos afectivos hacia su entorno en general.
En lo personal, no estoy de acuerdo en la sustitución de un cariño por otro; es decir, no podemos sólo querer o tolerar a nuestra mascota más que a nuestra propia familia, vecinos o amigos. Tratemos, pues, que el cariño que nos dan las mascotas de manera desmedida y desinteresada nos enseñe a nosotros a transmitir este mismo sentimiento a nuestros seres queridos y a nuestros amigos.
Y AHORA, PARA TERMINAR, UNA GOTA DE FILOSOFÍA: COMO NO ESTÁS EXPERIMENTADO EN LAS COSAS DEL MUNDO, TODAS LAS COSAS QUE TIENEN ALGO DE DIFICULTAD TE PARECEN IMPOSIBLES.
CONFÍA EN EL TIEMPO, QUE SUELE DAR DULCES SALIDAS A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.