La prevención del cáncer de mama
El cáncer de mama tiene una presencia importante en México y en el mundo. Se trata de una enfermedad que, entre más pronto se localice, mayores posibilidades existen de llevar un tratamiento menos agresivo. Por esa razón, se vuelve fundamental prevenir y revisar con tiempo.
Detección
Existen diferentes técnicas y estudios para poder encontrar alguna anomalía que indique la presencia del cáncer de mama. La primera es la autoexploración, que debe realizarse, explica el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), a partir de los 20 años. El momento para hacerlo es siete días después de la menstruación.
Sin embargo, existen otras pruebas que incluso pueden detectar la aparición de los tumores antes de que sean palpables. El método más conocido es la mastografía, que puede dar una imagen en dos o tres dimensiones.

TAMBIÉN LEE Arritmias, identifícalas
El corazón puede trabajar de diferentes manerasOtros que se pueden hacer son las ecografías y las resonancias magnéticas de mama. El uso de estos estudios deben ser determinados por el especialista, dependiendo de sus objetivos.
Se suele recomendar que, si no existen antecedentes familiares, se hagan los estudios de manera anual, a fin de hacer detecciones tempranas.
En hombres
El cáncer de mama no solo tiene presencia en mujeres. Sin embargo, su aparición en hombres es bastante menor, en comparación. El Centers for Disease Control and Prevention, de Estados Unidos, calcula que alrededor del uno por ciento de los casos registrados de cáncer de mama aparecieron en hombres, que suelen rondar los 60 o 70 años de edad.

TAMBIÉN LEE Vacuna BCG, ¿por qué deja marca?
Es la vacuna más antigua en usoFactores
Existen varias características que predisponen para que una persona desarrolle cáncer de mama. La secretaría de salud los divide en biológicos, ambientales, relacionados a la historia reproductiva y de estilo de vida.
Biológicos: ser mujer, edad avanzada, antecedentes familiares de cáncer de mama, vida menstrual, tener tejido mamario denso, ser portador de los genes BRCA1 o BRCA2.
Ambientales: exposición a radiaciones ionizantes, tratamiento con radioterapia en tórax.
Historia reproductiva: no haber tenido hijos o tener el primer embarazo a término después de los 30 años, terapia hormonal en la postmenopausia por más de cinco años.
Relacionados con el estilo de vida: llevar una alimentación rica en carbohidratos y baja en fibra, o consumir muchos alimentos ricos en grasas trans o de origen animal, obesidad (principalmente después de la menopausia), sedentarismo, consumir alcohol de manera seguida y el tabaquismo.