Lagunero Ricardo Acosta será director invitado con la Camerata de Coahuila
La Camerata de Coahuila ha sido una constante en su vida. Para el director y pianista lagunero Ricardo Acosta, el palpitar sonoro de la orquesta es como un leitmotiv en sus memorias. No tiene la fecha exacta, pero recuerda un concierto donde su maestra, la pianista Mariana Chabukiani, fungió como solista interpretando piezas de Johann Sebastian Bach. También recuerda una interpretación de la Novena Sinfonía, de Beethoven, y un montaje de Carmina Burana, de Carl Orff.
“Ha sido como una compañera toda mi vida y le tengo muchísimo aprecio”.
Es por eso que Ricardo Acosta, actualmente residido en Suiza, no dudó al momento de recibir la invitación para dirigir por segunda ocasión en su carrera a la Camerata de Coahuila, en un concierto que tendrá lugar el próximo 25 de septiembre, en punto de las 20:30 horas, en el Teatro Isauro Martínez (TIM), dentro de la temporada Otoño-Invierno 2026 de la orquesta.
“Es una experiencia muy especial, porque hay veces que, con otras orquestas, uno llega y se siente como atropellado; como solista, como director, estás parado frente a otros 40 músicos que llevan toda la vida tocando juntos y tú eres el extra, el ‘foráneo’. Pero en la Camerata siempre ha sido muy especial, porque siento que siempre me abraza”.

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El programa que dirigirá Acosta incluirá las obras Concierto para cello, de Antonin Dvorak, donde se contará con la presencia del cellista español Eros Jaca como solista. Asimismo, se incluirá la Obertura trágica, de Johannes Brahms, y la Sinfonía No. 26 ‘Lamentatione’, de Joseph Haydn.
“El concierto tiene el título de Claroscuro, como en las pinturas, hay estas sombras muy dramáticas, pero al mismo tiempo tiene áreas con mucha luz, que se ven mucho en la sinfonía de Haydn y al final del concierto de Dvorák. El final del concierto de Dvorák parece una ópera de Wagner, es como una transfiguración tremenda y es por eso que se llamó así el concierto”.
La línea curatorial del claroscuro fue elegida por Acosta debido a los tintes trágicos y dramáticos de cada una de las tres obras que se ejecutarán en el concierto. Y en medio de esos momentos de desesperación, se registran lapsos luminosos, como si se tratara de una pequeña ranura en un cielo repleto de nubes.
“Son obras que, desde el punto de vista de la dirección, piden mucho; es muy fácil dejarse llevar por el dramatismo y dejarse revolcar por la misma ola. Cuando a uno lo revuelca una ola, pierde totalmente el control y se deja llevar por el agua. En ese detalle está la cosa; no es nada más dejarse llevar por la música, sino siempre tenerla bien agarrada y controlada. No es sólo dejarse llevar, sino curar muy bien las emociones que van saliendo de estas obras”.

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En la carrera de Ricardo Acosta también se hacen presentes los claroscuros. En su vida, describe, hay un diamante pequeño que siempre brilla: su amor por la música. Ya sea como pianista, compositor o director, se trata de un diamante de músico.
“Siento que la música ha sido mi gran amiga, compañera de toda la vida, que nunca me ha abandonado; está siempre ahí conmigo. Y claro, cuando uno trata de salir adelante, el día a día, esos son los oscuros del claroscuro. Al momento de que uno llega y se pone a tocar música, o llega a un concierto y uno está estresado por un día terrible, siento la música de la una vuelta de hoja a mi vida y, de repente, todo tiene sentido por esos 10 u 11 minutos que dure la pieza que estaré tocando; es esa sensación. Mi vida ha sido un claroscuro donde el claro es la música y lo oscuro es todo lo conlleva ser un músico en esta época”.
Entre sus proyectos a futuro, Ricardo Acosta continúa con su proyecto de tocar todas las sonatas de Beethoven, un compositor siempre presente en su pensamiento musical.
“Yo toqué más de la mitad. Estoy del otro lado de esa odisea. Una vez que las toque todas, estoy pensando en hacer una grabación profesional y sacar los álbumes de esas sonatas. Si bien la música es una presencia que siempre ha estado conmigo en la vida, Beethoven ha sido como el profeta de todo; desde el principio fue el que estuvo ahí y lo sigue estando”.