Dentro del fraude alimentario se localizan productos de alta demanda.
En reciente fecha se dio a conocer que en La Laguna, específicamente en Gómez Palacio, se estaban vendiendo “huevos pirata”, es decir falsificados y de dudosa procedencia.
La empresa Huevo San Juan alertó sobre el uso presuntamente irregular de empaques, sellos y códigos de identificación, además de sitios web que suplantan la identidad de la marca para ofrecer productos falsificados.

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En Gómez Palacio, Durango se localizaron piezas con el sello falsificado de San JuanSi se pensara que lo anterior responde a una especie de fraude alimentario, es interesante indagar en qué otros productos de alta demanda suelen ser falsificados, adulterados, diluidos o suplantados para maximizar ganancias económicas a costa de la salud del consumidor.
Alimentos más falsificados
Según la Profeco (Procuraduría Federal del Consumidor), entre los alimentos más falsificados o adulterados en México están los aceites comestibles. Algunas presentaciones de aguacate, ajonjolí o uva están mezclados o adulterados con aceite de soya, canola o cártamo más barato.
Asimismo existen quesos que no cumplen con los porcentajes de leche real, o que sustituyen la grasa de leche por grasa vegetal y añaden almidón sin avisar con claridad en la portada.
A esta lista también entran los embutidos que declaran ser de pavo pero contienen carne de cerdo o soya oculta, además de porcentajes altos de agua y almidón.

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Exhortan a comerciantes a no dejarse sorprender y caer en extorsionesDentro de los productos que se venden como miel de abeja, se pueden localizar los que están rebajados con jarabe de maíz o azúcares añadidos que simulan ser 100 por ciento naturales.
El pescado, las especias molidas y el café, son otros de los alimentos identificados como los más falsificados.
Recomendaciones al comprar
Algunas de las sugerencias que se lanzan al momento de comprar los anteriores alimentos u otros, está en que se tiene que revisar con atención las etiquetas de letras pequeñas para verificar si se denominan “imitación” o “estilo".
De la misma manera es importante desconfiar de precios inusualmente bajos en productos que presumen ser de origen fino o premium.
Un tercer punto a tomar en cuenta es consultar los estudios completos del laboratorio en la Revista del Consumidor antes de adquirir marcas poco conocidas.