¿Por qué el calzado debe ser a la medida?
El calzado es esencial para proteger los pies e incluso para el estilo. Sin embargo, si se sacrifica la comodidad y el espacio necesarios, puede traer diversas consecuencias en los pies. El portal especializado Fit my feet da más información al respecto
Menor circulación
Al estar muy ajustados, los zapatos pueden reducir el flujo de la sangre en los pies, lo que tiene consecuencias desde inmediatas a largo plazo. Esto va desde el entumecimiento, hinchazón, o promover la aparición de várices.

TAMBIÉN LEE Hernia hiatal: la otra cara del reflujo
Aunque es frecuente en mayores de 50 años, puede aparecer a cualquier edadUñas encarnadas
Si al uso de calzado ajustado se suma una práctica poco efectiva al momento de cortar las uñas, es posible que una de estas se encarne, lo que ocasiona en principio dolor y, de no atenderse, puede llegar a infectarse.
Callos y ampollas
Las ampollas pueden formarse y ver retardada su curación si se insiste en usar zapatos que no calcen de manera adecuada, lo que lleva a causar dolor. Del mismo modo, la aparición de callos, que es una capa de piel más gruesa, da la sensación de enterrarse en el dedo o en el pie cuando se ejerce presión, que es lo que sucede cuando el calzado es muy ajustado.

TAMBIÉN LEE Día Mundial del Glaucoma: ¿qué es esta enfermedad?
Muchas formas de glaucoma no presentan signos de advertencia significativos ni obvios, hasta que la enfermedad está en etapas bastante avanzadasEn casos aún más avanzados, es posible que se formen juanetes. Mayo Clinic lo describe como “una protuberancia ósea que se forma en la articulación en la base del dedo gordo del pie. Ocurre cuando algunos de los huesos de la parte frontal del pie se salen de su lugar. Esto hace que la punta del dedo gordo del pie apunte hacia los dedos más pequeños y obliga a que la articulación en la base del dedo gordo sobresalga”. Un juanete es doloroso, y si sus tratamientos no surten efecto, puede acabar en pequeñas cirugías.
Humedad
Cuando el zapato se encuentra muy ajustado, tiende a calentar más los pies, lo que a su vez lleva a una mayor sudoración. Esta sudoración puede promover el nacimiento de hongos, que son contagiosos o que causan irritación.