¿Qué es Moody's y por qué importa su calificación sobre México?
La agencia calificadora Moody’s es una de las tres calificadoras crediticias más importantes del mundo, cono Standard & Poor’s (S&P) y Fitch como las otras dos.
Surgida en Estados Unidos, fue John Moody quien en 1909 publicó la primera calificación de bonos centrándose en los de vías férreas, a la que en años posteriores le seguirían Poor’s en 1916; Standard, 1922; y Fitch, en 1924.
En su artículo académico Markets: The Credit Rating Agencies (2010), el profesor de Economía de la Universidad de Nueva York, Lawrence J. White, las señaló fuertemente de su vínculo a la crisis financiera de 2009 por dar calificaciones favorables a los títulos (en Wall Street) basados en las hipotecas y otras deudas, sin embargo cuando los precios de las viviendas cayeron, la tasa de incumplimiento de las hipotecas de los títulos se disparó, demostrando que las calificaciones eran “excesivamente optimistas”.

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La amplia posesión de los títulos ayudó a convertir una caída en los precios de las viviendas en un crisis en Estados Unidos y el sistema financiero global.
White explicó que la preocupación central de un prestador es si un potencial o actual prestatario puede pagar el préstamo, para ello quienes prestan dinero pueden buscar información sobre la persona que está o podría solicitarlo y son estas agencias como Moody’s las que emiten opiniones sobre la calidad de los bonos emitidos por compañías, gobiernos y otras instituciones.
Al inicio, según White, las calificadoras ganaban dinero a través de vender sus valoraciones de la calidad de crédito a los inversores, esto hasta antes de 1934 cuando se creó la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) que comenzó a requerir a las empresas el emitir declaraciones financieras estandarizadas.
Sin embargo, en 1936, los reguladores bancarios publicaron un decreto prohibiendo a los bancos invertir en “títulos de inversión especulativa”, lo que serían hoy los “bonos basura”, de ahí que los bancos ya no pudieran actuar según la información que consideraran confiable, sino a depender de los juicios de “manuales calificadores reconocidos”, siendo los únicos Moody’s, S&P y Fitch, lo que hizo que sus “valoraciones a la calidad de los bonos obtuvieron la fuerza de la ley”, según el académico.

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Advirtió que la baja en la calificación financiera es resultado de una estrategia donde primero se gasta y luego se busca cómo solventar con endeudamiento.Durante la década de los 70, las calificadoras cambiaron su modelo básico de negocios de en lugar de que el inversor pagara, como había establecido el fundador de Moody’s, se convirtieron en una donde el prestatario pagaba, de forma que quien emitía los bonos también pagaba a la calificadora para evaluarlos.
Esto abrió la puerta a un potencial conflicto de interés, donde la calificación de quien podía solicitar un préstamo podía subir, como una forma de mantener a la parte feliz y retrasar su cambio a otra calificadora. Esta medida se fue cristalizando en centralizar las tres agencias calificadoras, cuando en 1975 la SEC decidió modificar los requisitos de capital mínimo para los negociadores de títulos, incluyendo bancos de inversión y firmas de títulos. Posteriormente, la SEC creó una nueva categoría “organización de calificación estadística nacionalmente reconocida” (NRSRO, por sus siglas en inglés) para darles mayor autoridad y que tuvieran una importancia central en el mercado de valores.
Así, los bancos y otras instituciones podían cumplir con los requisitos de los reguladores escuchando a las calificadoras, en lugar de sus propias evaluaciones de riesgo de valores.

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La especialista señaló que la informalidad no solo limita el bienestar de los trabajadores, sino que también absorbe gran parte del crecimientoAunque el académico señala que la ironía de las declaraciones de calificadoras como Moody’s y S&P es que al final de sus grados incluyen un descargo de responsabilidad como el que se presenta: “Cualquier usuario de la información contenida aquí no debe depender en ninguna valoración u otra opinión contenida aquí al hacer una decisión de inversión”.
Citando al columnista del diario The New York Times, Thomas L. Friedman en febrero de 1996:
“Hoy hay dos superpoderes en el mundo, según mi opinión. Los Estados Unidos y la calificadora Moody’s”. Uno te puede destruir lanzando bombas y el otro bajando la calificación a tus bonos. Y créanme, no estoy seguro de cual sea más poderoso”.
A principios de los 2000, las calificadoras fueron cuestionadas por mantener calificaciones altas de empresas que terminaron en la bancarrota como Enron, WorldCom y Lehman Brothers.

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La mandataria cuestionó porqué está aumentando el precio de la tortilla y otros productosEn la actualidad, Moody’s se plantea como una fuente para navegar los riesgos al brindar información, inteligencia y herramientas analíticas a negocios y líderes financieros para hacer decisiones, liderando como la opción para los emisores de deuda e inversores.
Su actual presidente y CEO desde 2021 es Robert Fauber, quien suma una carrera de 35 años en el mundo de la información de negocios y financiera, de los cuales 19 han sido con Moody’s.