Conusmo diario de refresco (IA)
Una bebida que se ha vuelto un imperdible en las mesas de miles de familias es el refresco; sea de sabor o cola, esta bebida gasificada es el acompañamiento ideal para diversas comidas.
Aunque ciertamente se trata de una bebida que resulta deliciosa para el paladar de miles de personas, su consumo, excesivo y constante, puede resultar bastante perjudicial para la salud.
Y es que bajo esa apariencia de bebida deliciosa y refrescante, el refresco suele componerse mayormente de altos contenidos de azúcar, edulcorantes, colorantes, sodio, cafeína, acidulantes, entre otros aditivos artificiales que ayudan a mejorar su textura, sabor y color.

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Expertos en salud recomiendan tener cuidado con su consumoDesde el portal especializado en salud, Tua Saúde, la nutricionista Karla Leal hace hincapié en las consecuencias del consumo constante de refresco y los efectos negativos que puede provocar en el cuerpo.
El refresco se clasifica como una bebida ultraprocesada y gaseosa, cuyos componentes pueden impactar de manera negativa a los niveles de glucosa en la sangre debido a las altas cantidades de azúcares que posee.
También puede aumentar el riesgo de desarrollar resistencia a la insulina y diabetes.
Su consumo constante y excesivo también puede dar paso a problemas como la obesidad y el sobrepeso, gracias al azúcar que contiene, ya que provoca elevaciones significativas en los niveles calóricos.
Otra consecuencia perjudicial para la salud por el consumo excesivo de refresco es la formación de cálculos renales, más conocidos como piedras en el riñón.
La especialista señala que especialmente los refrescos de cola tienen la capacidad de eliminar el calcio a través de la orina.

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Esta bebida matutina se ha popularizado por sus beneficios en la hidratación, la digestión y el sistema inmunológicoLas altas cantidades de ácido fosfórico que poseen los refrescos también son perjudiciales para los huesos, pues, como ya se mencionó, reduce la absorción de calcio en el organismo.
Las caries y el hígado graso a veces son la consecuencia de un consumo constante de refresco, especialmente de los más azucarados.
En los peores casos, el consumo constante de refresco puede desarrollar diversos tipos de cáncer debido al deterioro en el organismo que provocan los altos niveles de azúcar y otros aditivos artificiales.