(IA)
Con la llegada de las altas temperaturas a México, mantener fresco el hogar sin disparar el recibo de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) se ha convertido en una prioridad.
Entre las múltiples creencias populares para economizar energía, una de las más extendidas asegura que es mejor dejar el aire acondicionado encendido de forma permanente para evitar el gasto de los "arranques". Sin embargo, los especialistas confirman que esto es un mito.

VER TAMBIÉN ¿Por qué cuando llamo a CFE desde mi celular dice que no tengo saldo?
Usuarios reportan no poder comunicarse al 071 desde sus celularesEl mito del encendido continuo: ¿Por qué gasta más?
Muchos usuarios piensan que encender y apagar el equipo constantemente genera un pico de consumo eléctrico y un desgaste severo en el aparato. No obstante, ingenieros industriales y especialistas en climatización aclaran que los sistemas modernos están diseñados tecnológicamente para operar con total flexibilidad y responder con rapidez a los cambios de temperatura.
La lógica detrás del ahorro es simple: a mayor tiempo de funcionamiento, mayor consumo de electricidad. Por lo tanto, enfriar habitaciones vacías o mantener el aparato encendido cuando no se necesita representa un desperdicio costoso. La recomendación experta es encenderlo únicamente mientras se use el espacio y apagarlo al salir.
La temperatura ideal para cuidar tu bolsillo
El factor que más influye en el costo de la facturación de CFE es el termostato. Para optimizar el rendimiento del equipo sin sacrificar el confort, los especialistas aconsejan seguir estas pautas:
- Rango óptimo: Programar el aire acondicionado entre los 24°C y 26°C durante el verano.
- El costo de enfriar de más: Fijar la temperatura por debajo de este rango puede incrementar el consumo de luz entre un 6% y un 8% por cada grado adicional de enfriamiento.
- Diferencia térmica: Se sugiere que la variación entre la temperatura interior y la exterior no supere los 12°C para evitar que el sistema realice esfuerzos innecesarios.
Consejos prácticos para reducir el consumo de energía
Además de apagar el equipo cuando no sea necesario, existen otras medidas clave para mitigar el impacto ambiental y económico.
Activar el modo ECO: Esta función regula la potencia del aparato de forma automática para un consumo mucho más eficiente.
Aprovechar los temporizadores: Programar horarios de funcionamiento y usar el apagado automático, especialmente durante las horas de sueño nocturnas.
Mantenimiento constante: Limpiar los filtros con regularidad y programar las revisiones recomendadas por el fabricante para evitar que el motor trabaje horas extra.
Cerrar espacios: Asegurar el aislamiento de la habitación evitando dejar puertas o ventanas abiertas mientras el aire esté encendido.