'Se nos está yendo la vida y no sabemos nada': Se cumplen 22 años sin Fanny Sánchez Viesca
Este 5 de noviembre se cumplen 22 años de la desaparición de “Fanny” a sus 16 años de edad, 22 años de una búsqueda incansable para sus padres Silvia Ortiz y Óscar Sánchez Viesca, 22 años de una herida que permanece y que duele como desde el primer día, y 22 años de no saber qué pasó verdaderamente con ella, si vive o no.
A más de 8 mil días de una búsqueda que inició la noche del viernes 5 de noviembre de 2004, luego de que Stephanie Sánchez Viesca “Fanny”, estudiante del tercer semestre de preparatoria del Colegio Español, desapareciera en medio de la noche en la esquina de la calle 28 y Morelos, su madre entre el dolor y la rabia, pide hablar, pide información que pueda ser útil para saber qué pasó con su hija esa día en el que no regresó a casa.
“Yo lo único que le pido a quien haya visto, al que sepa, ya por favor, tengan piedad de ella, hablen, háganlo anónimamente, de alguna manera porque se nos está yendo la vida y no sabemos nada”, dijo visiblemente devastada.

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Guadalupe Pérez, madre de Jovanna Dibanhi, no se rinde y exige justicia por su hijaAunque su búsqueda ha sido incansable, Silvia, su madre, no descarta la posibilidad de que ya no esté con vida. Aunque es un pensamiento que recientemente expresó públicamente, no es nuevo para ella, pues desde el día tres de la desaparición de su hija, esa idea la invadió, hecho que la llenó de dolor pero no la hizo rendirse.
En entrevista, doña Silvia compartió que Fanny tenía con un conejo como mascota, el cual quedó bajo su cuidado tras su desaparición, sin embargo, a los tres días murió de forma inexplicable.
“Yo creo que desde el día tres, porque ella tenía un conejo en la casa y yo lo cuidaba y el conejito se murió a los tres días… Estaba yo en la ventana llorando, era en la noche, pidiéndole a Dios, le decía ‘dame una respuesta Señor’ en eso veo como una estrella fugaz… iba hacia arriba y yo lloré mucho, mucho, mucho y dije no puede ser… fue ese momento en el que yo sentí. Efectivamente no se lo había dicho a nadie porque uno tiene la esperanza, pero me dolió tanto ver eso, y yo por eso pienso que ella no está con nosotros”, dijo entre lágrimas.
Y como madre, aunque ha sido doloroso el solo pensarlo, compartió que es preferible que ya haya trascendido a que se encuentre en medio del sufrimiento, de una tortura, de un dolor interminable.
“Eso lo hemos platicado también y se enojan conmigo, de que le estén haciendo algo a que ella no esté, prefiero que no esté, ella no lo hubiera soportado, eso creo yo, por cómo la vi, por como ella actuaba, porque a ella la molestaban y por eso no quería salir, pero yo creo que era mil veces mejor, porque si la iban a estar violando, porque esa es la verdad, si la iban a estar violando, uno, dos o tres hombres, no sé, yo prefiero que no esté, que no le hagan daño, y yo por eso yo prefiero no pensar en esos momentos porque yo estoy segura que me gritó y yo no la pude ayudar”.

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Además de lidiar con la desaparición, las personas que buscan a sus familiares se enfrentan a complicaciones de salud física y mentalAunque ese pensamiento llegó hace más de dos décadas, Silvia Ortiz dijo no estar preparada para ese momento, en el que pudiera encontrar a su hija, en las condiciones que se den.
“Silvia Ortiz no está preparada. Hace poco me hablaron de la Fiscalía, me hablaron, me puse muy mal, de hecho me puse a hacer llamadas, ¿por qué me están citando? No me querían decir, es cuando me di cuenta de que no estoy preparada por si me llegan a decir algo. No, no estoy preparada, a pesar de que ando en esta labor, yo les he dicho, si algún día la encontramos, déjenme cinco minutos nada más, yo sé que no debo tocar, porque debe cumplirse el debido proceso, déjenme cinco minutos con ella y luego se hace el proceso de recuperación porque yo quiero hablar con ella. Pero que ya me den la noticia no creo que la aguante, aunque sí la deseamos para descansar, no creo que la aguante”.