Top 10 de frases mexicanas que no entendería un extranjero
Hablar español no garantiza que entiendas a los mexicanos. Aquí usamos frases que, dichas tal cual, pueden sonar rarísimas para alguien de fuera, aunque para nosotros sean parte del día a día.
Muchas de estas expresiones no vienen en diccionarios ni se aprenden en clases de idioma. Se entienden por contexto, por el tono y, sobre todo, por costumbre. Por eso, para un extranjero, escucharlas por primera vez puede sonar gracioso, ilógico o hasta alarmante, aunque en realidad no tengan nada de literal.
Este top reúne algunas de esas frases muy mexicanas que usamos con total naturalidad, pero que seguramente confundirían a cualquiera que no haya crecido escuchándolas. Si eres mexicano, las conoces. Si no, prepárate para el shock cultural.
Frases mexicanas que dejan confundidos a los extranjeros
“Un ojo al gato y otro al garabato”
Dicha así, parece que hablamos de animales y dibujos, pero no. En México la usamos cuando hay que estar pendiente de dos cosas al mismo tiempo, sin descuidar ninguna. Básicamente es andar alerta.
“Comerse la torta antes del recreo”
Para los extranjeros seguro suena a antojo escolar, pero acá significa adelantarse a algo importante antes de tiempo. Casi siempre se dice cuando alguien se mete en una situación grande sin estar listo, especialmente en temas de embarazo.

VER TAMBIÉN ¿Quién es Óscar Meza, youtuber lagunero que tiene 10 millones de seguidores?
Con recetas sencillas, mucho asador y un estilo único, Óscar Meza convirtió 'La Capital' en uno de los canales de cocina más vistos en español y en un referente para quienes disfrutan cocinar.“Hablar sin pelos en la lengua”
Si no eres mexicano, probablemente te pregunta por qué alguien tendría pelos ahí. En realidad, se refiere a las personas que dicen las cosas tal cual, sin filtro, sin pena y sin darle tantas vueltas al asunto.
“Andar con el Jesús en la boca”
Para quien no conoce el contexto, la imagen literal de esta frase es rarísima, pero en México se usa cuando alguien anda muy preocupado, nervioso o con el pendiente constante de que algo salga mal.
“Tanto p*do para c*gar aguado”
Sí, suena fuerte, pero es muy mexicana. Los mexicanos la usamos cuando algo genera demasiada expectativa, ruido o esfuerzo, pero al final el resultado es decepcionante o mucho menor de lo que se esperaba.
“Chiflando y aplaudiendo”
Un extranjero imaginaría a alguien animando una fiesta. En realidad, esta frase se dice cuando alguien vigila de cerca a una pareja para evitar que se pasen de confianza. La idea es mantener las manos ocupadas y los labios lejos, especialmente bajo la mirada de suegras o chaperones.

VER TAMBIÉN VIRAL | ¿Qué son las scoops orders y dónde pedirlas en Torreón?
Se han vuelto una tendencia de ventas muy popular en redes sociales“Esta noche cena Pancho”
Para un extranjero, esto suena a plan tranquilo con un tal Pancho. Pero no, en México se usa como una forma medio en clave de decir que alguien espera tener un encuentro íntimo más tarde. Nada de cenas formales, es puro doble sentido.
“Hacer de chivo los tamales”
Dicha así parece un error en la cocina, pero en realidad no va por ahí, ya que esta expresión se usa cuando alguien engaña a otra persona, le ve la cara o cambia las cosas para su propio beneficio. Básicamente, cuando hay trampa de por medio.
“Me hace lo que el viento a Juárez”
Quien no es mexicano probablemente no entienda nada. Aquí la usamos cuando algo simplemente nos da igual. Es decir: no afecta, no preocupa y no mueve ni un pelo, aunque la intención fuera todo lo contrario.
“Ve a ver si ya puso la marrana”
No, nadie está esperando lechones. Esta frase se dice, casi siempre en tono de broma, cuando alguien estorba, anda de metiche o escucha lo que no debería. Es una forma muy mexicana de decir “vete de aquí” sin decirlo tan directo.