Artritis: ejercicios para tus manos
El dolor y la rigidez pueden ser síntomas de artritis reumatoide, esto se debe a la hinchazón y sensibilidad de las articulaciones, que suelen empeorar con la edad.
El portal Science Direct, en su artículo científico “Efecto del ejercicio físico sobre la artritis reumatoide”, expone que tradicionalmente se consideraba que el reposo articular era una de las bases del tratamiento para abordar la artritis. Sin embargo, destaca que “estudios recientes encuentran que la actividad física y el ejercicio programado son notablemente más eficaces para prevenir la discapacidad y recuperar la función”.
Algunos ejercicios de manos que pueden ayudar a estirar y fortalecer los músculos de las manos y los dedos, son los siguientes:

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Los problemas en los pies pueden convertir la pisada en un castigoEstiramiento de tendones
Antes de realizar este ejercicio, es importante mencionar que no se debe de exigir realizar un estiramiento fuerte. La intención es mover las articulaciones y los tendones de las manos de manera suave, hasta lograr un movimiento continuo.
Empieza por mantener la mano estirada, alineado los dedos y el pulgar en dirección hacia arriba, relajando la muñeca.
Después, estira los dedos levemente de manera que las puntas puedan tocar la base de la palma de la mano, y así apoyar sobre el dedo índice. Repite la serie de movimientos 10 veces en cada mano.

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Aunque es frecuente en mayores de 50 años, puede aparecer a cualquier edadDoblar los nudillos
Empieza por mantener la mano y los dedos rectos juntos, luego dobla las articulaciones medias de los dedos y mantén los nudillos rectos. Haz movimientos lentos y suaves, pon la mano en la posición inicial y luego repite este ejercicio cinco veces con cada mano.
Estirar el puño
Inicia con la mano y los dedos rectos y juntos, como si se hiciera la señal de “alto”. Luego, apoya el antebrazo, la muñeca y la mano sobre una superficie plana y cierra los dedos para formar un puño, con el dedo pulgar por fuera, sin apretarlo. Repetir la acción desde el principio 10 veces en cada mano.
Estabilizar el pulgar
Para realizar este ejercicio, hay que extender primero la mano y los dedos de forma alineada, para después flexionarlos con delicadeza simulando el agarre de una botella o una lata. Tras este movimiento, recupera la postura inicial mediante una extensión lenta y pausada, asegurándote de completar una serie de cinco repeticiones con cada mano.