Entender la muerte cerebral
En el pasado, la muerte cerebral no se reconocía como un concepto médico o legal. No fue hasta 1959 que cobró relevancia tras ser descrita por primera vez por Pierre Mollaret y Maurice Goulon. Con el tiempo, su importancia se intensificó gracias a avances tecnológicos en equipos de soporte vital, la resignificación de la muerte y su relación esencial con la donación de órganos.
Se trata de un fenómeno relativamente moderno, el cual fue impulsado por la tecnología médica así como la necesidad de criterios claros para determinar el momento exacto de la muerte.
¿Qué es?
De acuerdo con información de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la muerte cerebral se refiere a la condición en la que el cerebro pierde toda su actividad.
Sucede que, cuando una persona deja de respirar y su corazón deja de latir, la sangre que transportaba el oxígeno ya no llega a los tejidos ni a los órganos, lo que ocasiona la muerte de las células en minutos. Si dicha desoxigenación es prolongada, da lugar a la muerte cerebral.

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Un derrame cerebral o accidente cerebrovascular (ACV) representa una situación crítica que requiere de atención inmediata.Criterios de diagnóstico
El Manual MSD es claro. Existen criterios específicos para su diagnóstico, los que incluyen hacer pruebas oculares y observar que no haya reacción a la luz; comprobar la respiración al desconectar el ventilador y observar que la persona no intenta respirar; comprobar los reflejos de la persona y no observar ninguna respuesta, como movimiento, reacción o mueca; identificar y tratar alguna enfermedad que pueda causar coma y pérdida irreversible de todas las funciones cerebrales; y detectar y corregir todos los problemas tratables que podrían alterar la función cerebral.
El diagnóstico debe realizarse con tal rigurosidad para evitar confusiones con hipotermia, presión arterial muy baja, hipoglucemia y sodio, o sobredosis de un sedante. En todo caso, la muerte cerebral no se diagnosticará si la persona puede respirar espontáneamente, puede ser despertada, ciertos reflejos están presentes o no está en coma.

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Un derrame cerebral o accidente cerebrovascular (ACV) representa una situación crítica que requiere de atención inmediata.¿Es lo mismo que entrar en coma?
No es lo mismo. A diferencia del coma y del estado vegetativo persistente, la muerte cerebral es irreversible y no se tiene ninguna posibilidad de recuperación. En cambio, en los primeros, la conciencia se ve interrumpida pero la actividad eléctrica y las funciones vitales se mantienen.
Sin embargo, a través de avances científicos, como ventiladores artificiales, es posible que una persona con muerte cerebral pueda mantener su pulso cardíaco y respiración. De esta manera se logra la oxigenación de los tejidos y pueden mantenerse vivos por cierto tiempo.
En ese sentido, la persona puede ser declarada muerta luego de confirmar el diagnóstico de muerte cerebral o hasta la desconexión del equipo e instrumentos que mantienen “al resto de sus sistemas funcionando, lo cual dependerá de las leyes de cada país”, detalla la UNAM.

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Diagnosticar, tratar y prevenir enfermedades y secuelas del sistema nervioso son objetivos claros en la atención médica del doctor David Augusto Bernal VarelaEn México, los familiares son quienes deciden si realizar o no la desconexión de los aparatos, así como el momento en el que se realizará. En caso de que el paciente haya decidido donar sus órganos en vida, el personal médico debe valorar el estado de éstos y conversar con la familia para acordar la desconexión y donación.
"Si no se presenta muerte cerebral, la ley exige que se continúen los esfuerzos médicos para salvar la vida”, aunque también “defiende el respeto a la voluntad de los familiares o representantes legales si deciden realizar la desconexión del sistema de soporte vital”, agrega el sitio.

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Versatilidad y alto contenido de nutrientesUna segunda oportunidad
El reconocimiento de la muerte cerebral e importantes avances en la materia han abierto una puerta a la esperanza para pacientes previamente considerados terminales, puesto que se ofrece la opción de un trasplante. Con ello, es posible brindar una segunda oportunidad para mejorar la calidad de vida de los receptores y dejar un legado de solidaridad. De hecho, un solo donante puede salvar hasta ocho vidas y mejorar hasta 75 más.
Hasta octubre 2025, más de 19 mil 400 personas esperaban un trasplante de órgano o tejido en el país, según información del Centro Nacional de Trasplantes (CENATRA). No obstante, la alta demanda, sumada a barreras logísticas, médicas y sociales, vuelven complicada la recepción de un órgano.
La donación de órganos y tejidos es un proceso altruista que se realiza de forma ética, respetuosa y precisa, pero que permanece rodeada de infinidad de mitos. Mayo Clinic explica que existen familias en las que el saber que su ser querido fue donante y contribuyó a salvar otras vidas les ayudó a sobrellevar la pérdida.

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Toda la comida debe refrigerarse con cuidado¿Cómo donar?
El procedimiento para ser donante de órganos se basa en el consentimiento tácito y la comunicación de la voluntad a los familiares directos. Asimismo, el registro en línea a través del sitio web oficial del Centro Nacional de Trasplantes (CENATRA) es un medio para formalizar y comunicar el deseo. Los requisitos incluyen ser mayor de edad y estar en pleno uso de las facultades mentales para registrar la voluntad.
Los órganos y tejidos donables incluyen:
- Corazón
- Pulmones
- Hígado
- Riñones
- Páncreas
- Intestinos
- Córneas
- Piel
- Huesos
- Válvulas cardíacas
- Tendones

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El café es una bebida llena de beneficios¿Quiénes pueden diagnosticarla?
Los especialistas con la facultad para diagnosticarla incluyen neurólogos o médicos intencivistas. Además, deben contar con un soporte que evidencie que el cerebro no posee flujo sanguíneo, consumo de oxígeno ni actividad eléctrica. El más común es el encefalograma.
Mito común: “No tengo buena salud. No puedo donar”.
Son pocas las afecciones médicas que evitan ser donante de órganos. Tal vez no se puedan donar ciertos órganos, pero sí los que son aptos. El personal médico será quien evalúe si son adecuados para el trasplante.