Mitos de la terapia infantil: lo que todo padre debe saber
Anteriormente, la discriminación, la escasez de profesionales y las barreras socioculturales, como los estigmas, frenaban el acceso a la salud mental. Si bien se han llevado a cabo acciones educativas y de concientización que han sido impulsadas por las herramientas digitales, aún quedan barreras por derribar, sobre todo en ciertas especialidades de la psicología, tal como la rama infantil.
¿Qué es la terapia infantil?
Es una intervención psicológica especializada para menores que suelen tener entre tres y 18 años. Este tipo de terapia se deriva de la psicología infantil, una rama encaminada a la comprensión y atención de “las necesidades emocionales, cognitivas y sociales de los niños”, que además se preocupa “por el bienestar mental y el desarrollo saludable de los pequeños”, se lee en un artículo del centro psicológico ISANEP.
“La psicología infantil no es una versión más pobre y desprovista de la psicología de quienes ya son adultos”, aclara en un artículo el psicólogo Jonathan García Allen, es una forma de terapia basada en técnicas y métodos adecuados para infantes, donde uno de los vastos elementos que la diferencian de la terapia para adultos es el uso del juego como punto clave.

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Informarse para decidirA través de ella, el pequeño o pequeña trabaja de la mano con un profesional de salud mental especializado en un proceso focalizado en sus necesidades, cuyos beneficios incluyen aprender a gestionar sus emociones, mejora de habilidades sociales y fortalecimiento de su confianza.
“La terapia es un espacio seguro, lleno de comprensión y apoyo, donde los niños pueden crecer y sanar”, detalla la psicóloga infantil Karla Herrera Guerra.
Asimismo, la psicóloga Karla Herrera comparte algunos de los mitos que es necesario derribar con el propósito de que las y los menores reciban la comprensión y ayuda que merecen.
Mito 1: “Buscar terapia es admitir ni fracaso como madre o padre”
Falso. “Es un acto de valentía y responsabilidad”, afirma la profesional. Es fundamental comprender que el terapeuta es un aliado que aporta herramientas especializadas que no tienes por qué saber. "No eres el problema, eres la solución”.

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La fibra diaria mejora la salud, el ánimo y puede ayudarte a vivir más y mejorMito 2: “Solo se acude por traumas o problemas psiquiátricos graves”
Totalmente falso. La terapia infantil también es una herramienta proactiva de prevención y desarrollo. Es útil para la adaptación a cambios, la ansiedad, el manejo de la frustración y la optimización de habilidades sociales. Esperar la emergencia puede afectar su desarrollo a largo plazo.
Mito 3: “El niño solo juega, no es un proceso terapéutico serio”
Falso. La mente de un niño es diferente a la de un adulto, por lo que, en terapia infantil, es indispensable usar el mismo lenguaje para expresar lo inexpresable. Esto facilita la comunicación de sus preocupaciones, emociones y problemas sin necesidad de expresarlo verbalmente y sin sentirse interrogado o amenazado. El psicólogo lo emplea para la evaluación, diagnóstico o intervención de manera segura y eficaz. Es un trabajo serio.
Mito 4: “El niño se hará dependiente del terapeuta”
Falso, todo lo contrario. El objetivo es que el o la menor, así como sus sistema familiar, adquieran autonomía y herramientas de gestión emocional, un proceso donde también se busca la independencia. “Cuando la autonomía se establece, la terapia finaliza”.

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Lo que pones en el pan dice más de tu dieta de lo que parece¿Cuándo es necesario llevar a un menor a terapia?
Existe una serie de señales a las que se debe prestar especial atención por ser posibles indicadores de intervención profesional. Estas son: timidez, retraimiento, problemas de relación social, problemas de conducta —enfado e ira excesiva—, desobediencia extrema, agresividad, cambios en el apetito, problemas con el control de los esfínteres, impulsividad, hiperactividad y miedo irracional e intenso.
También podrían ser señales las conductas obsesivas y repetitivas, problemas para conciliar el sueño, pesadillas, problemas de atención, lectura o lenguaje; y rabietas descontroladas, intensas y frecuentes.
El profesional indicado para la intervención psicológica en menores es el especialista en psicoterapia infantil y adolescente.

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Para pacientes con diabetes es clave el consumo de fibra, grasas saludables, proteínas magras y carbohidratosDetrás del estigma
A través de un artículo, la psicología Ana García Rey detalla que el estigma tiene raíces históricas y culturales profundas, debido a que, durante el siglo XX, la salud mental se asoció a trastornos psiquiátricos graves, internamiento de instituciones y aislamiento social. “La psicología clínica y la psiquiatría eran vistas como disciplinas orientadas solo a quienes presentaban alteraciones mentales severas”, comparte.
Además, se promovía que las dificultades emocionales debían resolverse por medio de la fuerza de voluntad o el apoyo familiar, sin necesidad de ayuda externa, puesto que se traducía en sinónimo de inmadurez, incapacidad personal o incluso un signo de debilidad.
En el presente, la percepción ha cambiado y acudir a terapia ahora es visto, en muchos contextos, como una decisión madura y responsable, una estrategia para “afrontar dificultades que, de otra forma, podrían cronificarse o empeorar”. El reto actual es derribar los estigmas que prevalecen y “garantizar el acceso universal a una atención psicológica de calidad, con profesionales formados y enfoques en la evidencia científica. El bienestar emocional no debe ser un privilegio, sino un derecho básico para todas las personas”, enfatiza.