¿Cómo ser más creativos en el entorno escolar?
“La creatividad no surge por ciencia infusa. Requiere un esfuerzo personal importante en tareas que muchas veces no son nada creativas. El pianista que un día interpreta a Chopin de una manera extraordinaria, ha necesitado horas y horas de ensayo, y una esmerada educación musical durante muchos años de vida.
"El científico que descubre una nueva teoría física debe ser un gran experto en las matemáticas y en las ciencias experimentales para poder corroborar sus nuevas ideas”, así lo plantea Andrés Gómez-Cantero en su artículo de investigación "Educación y Creatividad", donde además hace énfasis en que la creatividad es una habilidad que se adquiere trabajando dentro y fuera de las aulas de clase.
En estos casos, para que los alumnos logren ser estudiantes creativos, es importante que los profesores los estimulen fomentando la curiosidad para así desarrollar, en gran medida, las habilidades creativas.

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La creación de un ambiente escolar que impulse el desarrollo integral de infantes parte desde la planificación y la colaboraciónGómez-Cantero expone que algunos factores que facilitan la creatividad en el entorno escolar y familiar son:
- La energía física suficiente para trabajar intensamente y para saber descansar. Es lo que comúnmente llaman tener una gran capacidad de trabajo.
- Un nivel adecuado de inteligencia. La creatividad depende mucho de las habilidades intelectuales. Según algunas teorías cognitivas, la inteligencia que posee una persona se desarrolla sobre todo en el entorno escolar y familiar.
- Una actitud positiva y divertida ante el trabajo y la perseverancia en el mismo. Es positivo lograr que el alumno disfrute trabajando.
- Saber conjugar la imaginación y la fantasía con el sentido de la realidad. Un joven con mucha fantasía no podrá ser creativo ya que las ideas que desarrolle no serán prácticas y, por lo tanto, no superarán una prueba de validación necesaria para que la idea sea realmente creativa.
- Compatibilizar la extroversión con la introversión. Es necesario un proceso reflexivo y un proceso productivo. La reflexión sin la producción generará ideas teóricas. La producción sin la reflexión carecerá de valor añadido y no aportará originalidad al trabajo.
“El impacto educativo en las habilidades creativas puede ser importante sobre todo en los primeros años de vida. En esos momentos se pueden inculcar hábitos y formas de trabajar que perduren a lo largo de los años. Aunque hay genios que se han revelado a edades muy tempranas, los niños en esa época no suelen ser realmente creativos, porque la creatividad lleva a cambiar el modo de hacer las cosas”, menciona Gómez-Cantero.

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Un elemento esencial para su desarrollo integralTrabajar en el aula
En el salón de clase, el profesor se encargará de marcar la pauta para que los alumnos puedan aprender a trabajar la creatividad, tomando en cuenta factores como la motivación y perfil cognitivo de cada estudiante.
Según Andrés Gómez-Cantero, será beneficioso para los alumnos ver cómo el profesor aborda temas de aprendizaje desde diferentes maneras.
“Muchos profesores hemos ido descubriendo formas de dar acceso a la información. Formas gráficas, narrativas (contar una historia), cuantitativas (por ejemplo, a través de tablas), de vivencias personales de los propios alumnos, o experimentales.
“Estos puntos de entrada son válidos en muchas disciplinas: un profesor de historia puede leer un poema de un autor de la época para contextualizarla, o leer directamente de una fuente histórica antes de comenzar a explicar la lección. Puede hacer dibujar a sus alumnos el mapa donde va a discurrir la historia, o puede presentar una tabla con porcentajes aportando datos de los oficios a los que se dedicaba la población. Si se quiere motivar, es necesario un estilo que a la larga potencie la creatividad”, explica el profesor.

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Este modelo pedagógico promueve un aprendizaje más autónomo‘Ojo con los exámenes’
La creatividad es una habilidad que puede medirse, pero no evaluarse. En su artículo, el profesor Andrés Gómez enfatiza que “si la única forma de saber cómo han aprendido una lección es el examen, es probable que estemos matando la creatividad”.
Esto lo menciona partiendo de la idea de que, si se quiere garantizar que lo aprendido por el alumno sea duradero, será necesario emplear en el aula otras maneras de enseñar proyectos, mediante trabajos guiados o exposiciones, dependiendo de la disciplina abordada.
“La creatividad quedará aprisionada si el profesor enseña siempre de forma magistral y sólo comprueba lo que han aprendido sus alumnos a base de exámenes. Esto puede ser válido a cualquier nivel. Los docentes deberíamos apostar más por la innovación en la didáctica. No se trata de hacer experimentos, pero sí de ir evaluando nuestra propia práctica”, expone.