Un libro rojo
TECOLOTITO
Matías caminaba como un hechizado entre aquellos estantes. Él nunca había estado antes en una biblioteca. En casa solo tenía un libro de cuentos para colorear que nunca había coloreado pero que recordaba de memoria. Cogió al azar un libro de tapa roja. Al abrirlo vio una hormiga muy pequeñita y negra caminando presurosa, como queriendo esconderse, sobre las hojas completamente blancas. Matías cerró con fuerza el libro; luego, volvió a abrirlo y vio que ahora eran dos las hormigas que corrían como asustadas. Cerró de nuevo el libro, esta vez dos, tres, ¡Cuatro veces más! Abrió el libro, y ahora eran siete las hormigas que caminaban sobre las blancas hojas. Matías cerró con fuerza veinte, cuarenta, ciento diecisiete veces más aquel libro rojo. Abrió agotado nuevamente el libro, pudiendo ver ahora unos signos pequeñitos y negros que aplastados sobre las blancas hojas comenzaban diciendo: “Había una vez…”.